Imagen de un ejemplar de gárrulo coronirrufo. / Wikipedia


El gárrulo coronirrufo (Pomatostomus ruficeps) es un ave de 20 cm, endémico de la zona árida de Australia y Nueva Guinea, que se caracteriza por su carácter social, ya que vive en grupos de unos 20 individuos, y suelen llamarse de forma ruidosa durante el día.

Precisamente, el canto de este pájaro es lo que ha llamado la atención a los investigadores de las universidades de Zúrich (Suiza) y de Exeter (Reino Unido). El gárrulo reordena los sonidos de su canto –en un principio sin sentido– para transmitir distintos significados.

En el estudio,publicado en PLoS Biology, los científicos revelan que la forma de comunicarse que tiene este pájaro es una reminiscencia de la forma en que los seres humanos forman los significados de su habla.

Según los estudios previos, la mayoría de las aves son capaces de encadenar diferentes sonidos para formar un canto con un significado específico. “Si se cambia la disposición de los sonidos en estos cantos no parece alterarse el mensaje final de la canción”, afirma Sabrina Engesser, autora principal del trabajo e investigadora en la Universidad de Zúrich.

Un canto diferente al de otras aves

Sin embargo, a diferencia de la mayoría de las aves, los sonidos del canto del gárrulo siguen un orden para no perder el significado. “Se caracteriza por emitir llamadas cortas compuestas por sonidos individuales que suenan de forma distinta”, asegura la experta.

Andy Russel, científico de la Universidad de Exeter y que lleva estudiando a los gárrulos desde 2004, cree que estas aves “pueden optar por reorganizar los sonidos para codificar un nuevo significado”.

“Estos pájaros combinan dos sonidos distintos y, de esta forma, se comunican más rápido que si tienen que realizar un canto completo”, afirma Russel, también autor del estudio.

Los investigadores observaron que los gárrulos coronirrufos usaban de forma distinta dos sonidos identificados como ‘a’ y ‘b’, en diferentes combinaciones para situaciones específicas.

Llamadas de vuelo o de alimentación

Al volar, las aves producían una llamada de vuelo que sonaba como ‘ab’. Sin embargo, según el estudio, cuando alimentaban a sus polluelos en el nido emitían unas llamadas más cortas y rápidas que sonaban como ‘bab’.

Para comprobar sus hipótesis, los investigadores reprodujeron el canto en su hábitat. Los gárrulos fueron capaces de diferenciar el tipo de llamada que emitían los investigadores al mirar hacia arriba cuando escucharon una llamada de vuelo y a los nidos cuando se emitió el sonido ‘bab’.

“A pesar de que las llamadas de estos pájaros son estructuralmente muy similares, se traducen en contextos de comportamiento totalmente distintos”, afirma Simon Townsend, coautor del estudio de la Universidad de Zúrich, quien añade que es la primera vez que se observa esta capacidad aparentemente humana.

Un fonema diferenciador

Según el trabajo, en el canto de los gárrulos, el elemento sonoro ‘b’, es el que permite la diferenciación entre la llamada de vuelo y la de alimentación. Esto sería similar a la variación de significado entre las palabras inglesascat y at, donde la ‘c’ representa el elemento diferenciador, el fonema.

“A pesar de que esta estructuración de fonemas es muy simple, nos ayudaría a entender la capacidad de generar nuevos significados en los humanos”, explican los investigadores. Townsend concluye que podría ser el mismo proceso por el que se inició la estructuración de los fonemas en nuestros antepasados homínidos.

Referencia bibliográfica:

Sabrina Engesser et al. “Experimental Evidence for Phonemic Contrasts in a Nonhuman Vocal System”. PLoS Biology. Doi:10.1371/journal.pbio.1002171. 29 de junio de 2015

(SINC)