Libertad de expresión- Roberto Cordero

Libertad de expresión- Roberto Cordero


La proclamación del 7 de junio como “Día de la Libertad de Expresión” en México tiene un origen bastante informal y se dio, más que nada, como una forma de conmemorar las buenas relaciones entre el gobierno de la República y los periódicos impresos en la capital del país en 1951.

En 1951 la prensa escrita de México había acumulado una gran deuda con la Productora e Importadora de Papel, S.A. (PIPSA), monopolio estatal que controlaba todo el papel periódico que se producía y que ímportaba hacia México, por lo cual. también establecía los precios que mejor le parecían y que suspendía la entrega de papel a los periódicos que comenzaban a tomar posturas criticas hacia los gobiernos emanados de la revolución mexicana.

Fue una de las múltiples formas de ir controlando la prensa a favor de los gobierno del Partido Revolucionario Institucional.

Para pedirle al entonces presidente de México, Miguel Alemán Valdés la condonación del fuerte adeudo que tenían las empresas periodísticas con PIPSA o la reestructura de la misma, José García Valseca (propietario de varios periódicos en la provincia de México y de El Sol de México, así como del diario deportivo Esto) con el respaldo de Maximino Ávila Camacho (hermano del expresidente de México Manuel Avila Camacho y presuntamente su impulsor para crear todos los periódicos) organizó una comida con todos los dueños y directores de diarios de la época

Miguel Alemán -anota Carlos Monsiváis en su libro “A ustedes les consta- en los postres hace el anuncio de la condonación: “Más vale tolerar y soportar los yerros que en la difusión de las ideas se cometan, que el disminuir, así sea en parte mínima, la libertad de la opinión pública”.

El éxito de la reunión fue tal que García Valseca propuso repetirla el siguiente año, para conmemorar “El Día de la Libertad de Prensa”

Miguel Alemán aceptó complacido.

Wikipedia en la biografía que tiene sobre García Valseca anota:

Día de la Libertad de Expresión en México, un día para agradecer al Presidente

El Presidente Miguel Alemán en el Día de la Libertad de Expresión

El banquete que estuvo concurrido por lo más granado de los medios de comunicación y la cúpula política, y desde luego por el presidente de la República y García Valseca, fue amenizado por los mejores cantantes de la época, se lanzaron loas y elogios y después de varias horas de festejo, partió el presidente.

Gabriel Sánchez Andaría, en su columna Pulso Político (en http://www.quintacolumna.com.mx/2007/junio/columnistas/colu_pulsopolitico_060607.html) anota: El Presidente y su comitiva se fueron después de varias horas de convivencia y se quedaron muchos editores y periodistas un poco pasados de copas y fue ahí, en la sobremesa de esa tarde memorable, donde surgió la idea: «Que ésto se repita cada año. Vamos a instituir el 7 de junio, como el día de la libertad de prensa».

“Gracias señor presidente por la forma tan rápida con que resolvió la escasez de papel”, dijo en aquella ocasión José García Valseca, dueño de la cadena de “los Soles”.

“Un año de consagración de los periodistas al ideal de la libertad de prensa que usted, señor presidente, ha enaltecido con respeto, como parte fundamental de nuestra nacionalidad”, expuso en su discurso.

Así en 1952 fue García Valseca quien bautizó al 7 de junio como el «Día de la libertad de prensa».

Arturo Herrera Cornejo, en su artículo “¿Día de la Libertad de Expresión?” (http://www.cambiodemichoacan.com.mx/nota-63480) apunta el discurso de García Valseca: «Proponemos hoy a la nación mexicana que este 7 de junio sea, año con año, de consagración de los periodistas al ideal de la libertad de prensa que usted, señor presidente, ha enaltecido con respeto, como parte fundamental de nuestra nacionalidad».

Martín Luis Guzmán, director del semanario Tiempo, fue el encargado de redactar la invitación que se distribuyó a 128 directores de medios de la capital y de los estados, en la que se leía: «La prensa mexicana, integrada por todos los diarios, semanarios, y revistas serios y de carácter informativo, se halla en deuda con el presidente de la República, licenciado Miguel Alemán. Durante los cuatro años y medio ya transcurridos dentro de su periodo ha sido él constante y escrupuloso mantenedor de la libertad de prensa, así como la de pensamiento y palabra».

La comida fue en el Restaurante Grillón, de la Ciudad de México, y consistió de: hígado de ganso con jalea de champaña, huevos rellenos de caviar ruso, de platos fuertes langosta a la americana, arroz a la criolla, timaba de jamón de York a la florentina y pato en salsa de Curazao; de postre crepas de cajeta de almendras, todo regado con vinos Chablis 1946 y champaña Charles Heidseck. 

De ahí en adelante, cada año el 7 de junio fue el día de acción de gracias al presidente en turno, desde Alemán hasta Zedillo, por permitir el ejercicio de un derecho consagrado en la Constitución General de la República.

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