Mapa de la temepratura de la Tierra el 1 de octubre de 2012

Mapa de la temepratura de la Tierra el 1 de octubre de 2012


El aumento de las temperaturas parece imparable, pero los efectos del cambio climático se reducirían e incluso se evitarían si limitáramos el incremento a 1,5 ºC en lugar de 2 ºC, como consta en el Acuerdo de París aprobado en diciembre de 2015 por más de 195 países.

La limitación del calentamiento global a 1,5 ºC en lugar de 2 ºC tendría beneficios claros para las personas y los ecosistemas naturales

Un informe especial presentado el 8 de octubre de 2018 en Corea del Sur por 91 expertos de 40 países del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) revela que con un incremento de 1,5º C el aumento del nivel global del mar sería 10 cm inferior que con uno de 2 ºC.

Además, la probabilidad de que el océano Ártico quedara libre de hielo en verano sería de una vez por siglo con un calentamiento global de 1,5 °C, frente a un mínimo de una vez por decenio con uno de 2 °C. Los arrecifes de coral disminuirían entre un 70% y un 90% con un calentamiento global de 1,5 °C, mientras que prácticamente todos ellos –más del 99%– desaparecerían con uno de 2 °C.

“Uno de los mensajes fundamentales arrojado de forma contundente en el informe es que ya estamos viviendo las consecuencias de un calentamiento global de 1 °C, con condiciones meteorológicas más extremas, niveles crecientes del mar y un menguante hielo marino en el Ártico, entre otros cambios”, alerta Panmao Zhai, copresidente del Grupo de trabajo I del IPCC.

Para los expertos, la limitación del calentamiento global a 1,5 ºC en lugar de 2 ºC tendría beneficios claros para las personas y los ecosistemas naturales. Pero para ello se necesitarán cambios de gran alcance y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad, según sostienen en esta nueva evaluación.

“Un calentamiento de 1,5 °C o más incrementa el riesgo asociado a cambios duraderos o irreversibles, como la pérdida de algunos ecosistemas”, declara Hans-Otto Pörtner, copresidente del Grupo de trabajo II del IPCC, para quien la limitación del calentamiento global también daría más margen a las personas y los ecosistemas para adaptarse y permanecer por debajo de unos umbrales de riesgo.

La antesala a la Cumbre del Clima

Este último informe especial del IPCC –que se solicitó con la aprobación del Acuerdo de París en 2015– será una contribución científica fundamental para la Conferencia sobre el Cambio Climático (COP24) que se celebrará del lunes 3 al 14 de diciembre en la ciudad polaca de Katowice para examinar el Acuerdo de París.

“Con más de 6.000 referencias citadas y la contribución abnegada de miles de examinadores expertos y gubernamentales de todo el mundo, este importante informe da testimonio de la amplitud y la pertinencia normativa del IPCC”, explica Hoesung Lee, presidente del IPCC. El documento analiza los impactos del calentamiento global de 1,5 ºC con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

“La buena noticia es que algunos tipos de medidas ya se están llevando a cabo en todo el mundo, pero sería necesario acelerarlas”, afirma Valerie Masson-Delmotte

“La buena noticia es que algunos tipos de medidas que se necesitarían para limitar el calentamiento global a 1,5 °C ya se están llevando a cabo en todo el mundo, pero sería necesario acelerarlas”, afirma Valerie Masson-Delmotte, copresidenta del Grupo de trabajo I.

Una transformación de la sociedad

Según el informe, se necesitarían transiciones “rápidas y de gran alcance” en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades. Para los expertos, sería imprescindible que las emisiones netas globales de CO2 de origen antropogénico disminuyeran en 2030 en cerca de un 45% respecto de los niveles de 2010. Además, deberían seguir disminuyendo hasta alcanzar el “cero neto” en 2050.

“Limitar el calentamiento a 1,5 °C es posible según las leyes de la química y la física, pero para ello se necesitarían cambios sin precedentes”, asevera Jim Skea, copresidente del Grupo de trabajo III del IPCC. Si dejamos  que la temperatura global supere o sobrepase 1,5 °C sería necesario depender en mayor medida de técnicas –que conllevarían riesgos para el desarrollo sostenible– que absorban CO2 de la atmósfera para volver a un calentamiento global inferior a 1,5 °C en 2100.

“Limitar el calentamiento global a 1,5 °C en lugar de 2 °C reduciría los impactos problemáticos en los ecosistemas, la salud humana y el bienestar, y facilitaría la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas”, declara Priyardarshi Shukla, copresidente del Grupo de trabajo III del IPCC.

“Las decisiones que tomemos hoy son decisivas para garantizar un mundo seguro y sostenible para todos, tanto ahora como en el futuro”, dice Debra Roberts, copresidenta del Grupo de trabajo II del IPCC, para quien este informe proporciona a los responsables de las políticas y los profesionales la información que necesitan para adoptar decisiones dirigidas a afrontar el cambio climático.

“Los próximos años son probablemente los más importantes de nuestra historia”, concluye Roberts.

Vista de las temperaturas provocadas por El Niño 2016

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