El Niño- NASA

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El virus del dengue afecta a 390 millones de personas al año en todo el mundo. Se teme que se produzca un recrudecimiento de los casos a principios del 2016, especialmente en el Sudeste Asiático, debido al anuncio de un episodio muy intenso de El Niño. De hecho, un nuevo estudio publicado en PNAS acaba de demostrar el importante papel del “enfant terrible” del clima, El Niño, en los brotes de fiebre hemorrágica.

Tras revisar dieciocho años de informes médicos de ocho países del Sudeste Asiático, el equipo de investigación ha desarrollado modelos de transmisión del dengue en toda la región. También se ha puesto de relieve la correlación de grandes brotes epidémicos con temperaturas atmosféricas inusualmente altas asociadas a episodios intensos de El Niño.

El número de casos de dengue en el mundo está creciendo rápidamente, posicionándolo como una de las llamadas enfermedades “reemergentes”. En muchos países de la zona intertropical, cada año aparecen picos de casos de fiebre hemorrágica durante la temporada de lluvias. Pero, ¿cuándo y por qué estos picos anuales se transforman en verdaderos brotes que se propagan más allá de las fronteras —como los que alcanzaron América Latina y el Caribe en 2010 y 2013—? Hasta ahora resultaba difícil entender y predecir estos grandes brotes epidémicos.

  • Dieciocho años de datos epidemiológicos examinados a conciencia

Para arrojar luz sobre esta cuestión, un equipo internacional de investigadores recogió y analizó dieciocho años de informes mensuales de vigilancia del dengue, procedentes de ocho países del Sudeste Asiático. Esto les permitió detectar tendencias muy marcadas en la transmisión del dengue en toda la región.

  • El causante: el “enfant terrible” del clima

Los investigadores observaron un período de incidencia especialmente alta en todo el Sudeste Asiático en 1997-98. En aquel momento, el episodio más intenso de El Niño del siglo XX causó estragos. Para los investigadores, el vínculo está claro: este fenómeno climático, que surge cada cinco años en el océano Pacífico, desempeña un papel clave en las principales epidemias de dengue. En efecto, se acompaña de temperaturas atmosféricas inusualmente altas que permiten que los mosquitos que ejercen de vectores se reproduzcan y proliferen más rápido, aumentando así la propagación del virus.

  • Mayor riesgo en la ciudad

Este estudio también aborda la propagación de grandes brotes de epidemias que azotaron el Sudeste Asiático durante casi 20 años. Estas epidemias han surgido sucesivamente desde Tailandia occidental, el centro de Laos y el sur de Filipinas. Por último, los resultados de estos estudios destacan el aumento del riesgo de epidemias en las grandes ciudades como Bangkok, Singapur, Phnom Penh o Kuala Lumpur, debido a la constante afluencia de nuevos habitantes que nunca han sido expuestos a la enfermedad y, por tanto, son especialmente vulnerables a la infección.

En el momento en que los climatólogos anuncian el episodio más intenso de El Niño desde 1997-98, estos resultados hacen temer otra gran epidemia de dengue en Asia a principios del próximo año. Sin embargo, estos trabajos, que están dando la voz de alarma antes de tiempo, pueden permitir la aplicación inmediata de medidas sanitarias.

W. G. van Panhuis, Marc Choisy, X. Xiong, N. S. Chok, P. Akarasewi, S. Iamsirithaworn, S. K. Lam, C. K. Chong, F. C. Lam, B. Phommasak, P. Vongphrachanh, K. Bouaphanh, H. Rekol, N. Tran Hien, P. Q. Thai, T. N. Duong, J.-H. Chuang, Y.-L. Liu, L.-C. Ng, Y. Shi, E. A. Tayag, V. G. Roque, L. L. Lee Suy, R. G. Jarman, R. V. Gibbons, J. M. S. Velasco, I. Yoon, D. S. Burke, D. A. T. Cummings. Region-wide synchrony and traveling waves of dengue across eight countries in Southeast Asia. Proceedings of the National Academy of Sciences, 2015 ; 201501375, doi:10.1073/pnas.1501375112

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