Codex Sinaiticus, Biblioteca Leipzing

Codex Sinaiticus, Biblioteca Leipzing


Sandra Isabel Jiménez Mateos *

El 21 de julio del 2008 la Biblioteca Universitria, de Leipzig, Alemania, anuncia que comenzará a ingresar en Internet una versión manuscrita del Codex Sinaiticus, una Biblia del Siglo IV, y uno de los manuscritos de mayor valor para la crítica textual del Nuevo Testamento en su versión griega. El anuncio lo hace Ulrich Johannes Schneider, director de la Biblioteca, quien apuntó que la carga completa se tendría en el 2009, con los 390 pergaminos que componen el Nuevo Testamento completo y la mitad del Viejo Testamento.

Lo primero en publicarse son las 43 páginas conservadas en Leipzig, además de algunas del Viejo Testamento que se encuentran en la British Library de Londres.

Otros pergaminos se encuentran en el Monasterio de Santa Catalina, en el monte Sinaí (Egipto), y en la Biblioteca Nacional de Rusia, en San Petersburgo.

La edición “online” de esa Biblia, una de las más antiguas del mundo junto con el “Codex Vaticanus”, también de ese siglo, se convirtió de este modo en “accesible para todo el mundo”.

Monasterio de Santa Catalina en el Monte Sinaí, Egipto

Monasterio de Santa Catalina en el Monte Sinaí, Egipto

 

El “Codex Sinaiticus”, de 33,5 centímetros de ancho por 37,5 de alto, escrito en griego antiguo, entre los años 330 y 350, perteneciente a las Escrituras Hebreas o Antiguo Testamento del Siglo IV, fue encontrado en 1844 por el teólogo y crítico bíblico alemán Konstantin Von Tischendorf en una papelera del Monasterio de Santa Catalina, al pie del Monte Sinaí en Egipto.

Según relató Tischendorf, el bibliotecario le indicó que «eran basura que debía ser destruida quemándola en los hornos del monasterio».

Los monjes autorizaron al teólogo a llevarse 43 páginas del pergamino a Leipzig, donde quedaron protegidos en la Biblioteca Universitria.

En 1859, Von Tischendorf regresó al Sinaí, descubrió más partes del manuscrito y convenció, asimismo, a los monjes de que lo mejor era llevarlos también a Leipzig y donarlos al zar de Rusia, con cuyo apoyo había hecho ese segundo viaje.

Así es como ese manuscrito fue a parar luego a la Unión Soviética, que en 1933 vendió un fragmento su colección de esos pergaminos al Museo Británico de Londres, mientras que los restantes se quedaron en San Petersburgo.

En mayo de 1975, durante tareas de restauración, los monjes del monasterio de Santa Catalina descubrieron un cuarto debajo de la capilla de San Jorge que contenía muchos trozos de pergamino. Entre estos trozos se encontraban doce páginas faltantes del Antiguo Testamento Sinaiticus.

Esa es la razón de que el Codex Sinaiticus se encuentre dividido en varios puntos del planeta.

Después del anuncio del lanzamiento de la presentación digital, el 1 de septiembre de 2009, el investigador griego Nikolas Sarris descubrió un fragmento no conocido del Codex en la biblioteca del monasterio de Santa Catalina. Corresponde al inicio del Libro de Josué.

Originalmente contenía la totalidad de ambos Testamentos, pero solo han llegado hasta nuestros días trozos de la Septuaginta, la totalidad del Nuevo Testamento, la Epístola de Bernabé y fragmentos de El Pastor de Hermas (lo que sugiere que estos últimos dos textos podrían haber sido considerados parte del canon bíblico por los editores del codex). Junto con el Codex Alexandrinus y el Codex Vaticanus, el Codex Sinaiticus es uno de los manuscritos de mayor valor para la crítica textual del Nuevo Testamento en su versión griega, al igual que la Septuaginta.

El sitio de internet donde se encuentra el Codex Sinaiticus tiene comentarios en idiomas inglés, alemán, ruso y griego.

http://www.codexsinaiticus.org/en/

* Investigadora académica del IIESES de la Universidad Veracruzana

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