Víctor Altuzar Aguilar, investigador del CENTRO DE INVESTIGACIÓN en Micro y Nanotecnología (Microna) de la Universidad Veracruzana (UV), participó en la Primera Jornada de Divulgación Científica organizada por dicha entidad académica, durante la cual explicó a jóvenes de bachillerato “Por qué las NANOPARTÍCULAS DE ORO son azules, rojas o verdes”.

El investigador se presentó, encendió lámparas de diferentes colores e invitó a los estudiantes a acercarse al área y tomar las lamparitas para mezclar colores. Poco a poco los jóvenes dejaron a un lado la timidez y se animaron a participar.

Con ésa y otras actividades, Víctor Altuzar demostró que el APRENDIZAJE CIENTÍFICO puede ser una experiencia lúdica. Su estrategia didáctica, kinestésica y experimental demostró su efectividad cuando al término de la conferencia la audiencia decidió abordarlo para dialogar y exponer sus inquietudes sobre la materia.

El universitario es físico matemático de licenciatura, tiene MAESTRÍA en Ciencias con especialidad en Física, Doctorado en Ciencias con especialidad en Física, un posdoctorado en el Instituto Mexicano del Petróleo y otro más en la Universidad de Washington, en Seattle.

Comunicar el conocimiento adquirido en altos niveles de posgrado a adolescentes de preparatoria no constituye un problema pues no busca transmitirlo, sino que ayuda a los jóvenes a encontrarlo.

Curiosidad y práctica: la didáctica de la ciencia
Víctor Altuzar Aguilar tuvo maestros muy estrictos, estudió en una preparatoria de alto rendimiento y trabajaba de lunes a sábado. Todos los días se acostaba a las tres de la madrugada y no tenía vacaciones intersemestrales. “No se suspendían clases, no se descansaba absolutamente nada, los miércoles nos proyectaban la forma de trabajo de los japoneses, videos de la NASA, había mucha inducción y tenía muy buenos maestros”, expuso.

En el segundo semestre de la universidad incursionó como asistente de investigación, le emocionó que le asignaran una mesa y hojas de cálculo, y sin darse cuenta no sólo adquirió conocimiento científico sino además didáctico de su jefe, un ruso que se convirtió en su asesor y maestro.

Para Víctor Altuzar, la curiosidad es un punto clave para descubrir la vocación. Su inclinación por la ciencia comenzó en el primer semestre de preparatoria. La forma en que descubrió su interés partió de su experiencia cotidiana, al ver a su alrededor las nubes y la nieve.

“Me cuestionaba por qué estaban nevados algunos lugares, por qué se forman las nubes, todo lo tenemos y vemos; ahí nació mi curiosidad por hacer ciencia. En la universidad me enseñaron una cosa que se llama vectores, que no sólo se definen por su magnitud, sino tienen dirección y sentido”.

Lo importante es disfrutar el proceso, no la meta
Al igual que los psicólogos recomiendan disfrutar el camino y no sólo la meta, el investigador encontró sentido y disfrute en el proceso, pues fue éste el que lo llevó a aprender, obtener resultados y enseñar a los alumnos de la misma forma en que él aprende: observando, cuestionándose y experimentando. “No es interesante el trabajo de investigación que haces, sino el proceso”.

Altuzar Aguilar considera que la elección de la carrera no debe partir de pensar en un área (como ingeniería, medicina, etc.), sino de la forma en que la persona se ve proyectada: “Yo cuestiono a mis estudiantes cómo se ven proyectados a 20 años. Si me dicen que quieren tener su propio trabajo y ser su propio jefe, pues entonces podrían ser abogados, médicos”.

La forma de enseñar ciencia es determinante para los estudiantes
El académico afirmó que desde diferentes trincheras se puede ayudar a la enseñanza de la ciencia. “Por ejemplo, la televisión tiene que jugar un papel relevante, no sólo la universidad, y causar estos impactos que no se logran a CORTO PLAZO es como cambiar la mentalidad, y no todo es ciencia. Yo creo que todo contribuye para que seamos buenos humanos y cuidemos nuestra naturaleza”.

Abundó que cuando uno es niño aprende por imitación. Por ejemplo, cuando dicen “Quiero ser un buen doctor” es porque saben que hay un buen médico y además éste tiene una casa grande, un auto, le va muy bien.

Ayudando a descubrir la vocación
A través del Departamento de Vinculación del Microna se realizan visitas de estudiantes de tecnológicos y preparatorias de Oaxaca, Estado de México, Puebla y Veracruz. El investigador confesó que disfruta convivir con los estudiantes y compartir su interés por la ciencia, por ello se encuentra abierto a visitas.

“Yo invitaría a mi auditorio, a uno o un par de estudiantes de preparatoria para trabajar con ellos de manera más inductiva; los invitaría a convivir con otros jóvenes estudiantes que llegan de servicio social, tesistas de licenciatura, maestría, doctorado, investigadores, técnicos de laboratorio.”

El investigador precisó que la invitación para los jóvenes que deseen conocer más acerca de la ciencia está abierta. Si desean compartir con los científicos mexicanos de Microna pueden enviar un correo a [email protected]

2 Comentarios para “La curiosidad detonó mi vocación científica: Víctor Altuzar Aguilar”

  1. Jorge Zuñiga

    Buenas noches, mi nombre es Jorge Zuñiga, soy maestro en el bachillerato (cobach),en la Concordia, Chiapas estoy interesado en saber si ha dado alguna conferencia aki en el e, estado o si dará alguna próximamente, esto porque me interesa dar a conocer como trabajan verdaderamente un científico de oficio como usted.
    Le agradeceria mucho la contestación.
    Gracias.

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