Las flores pierden su ‘sex appeal’ por el aumento de los niveles de ozono

Abejorro (Bombus terrestris) polinizando una flor. / A. Picascia


Las plantas dependen de unas moléculas de olor para atraer a las abejas y otros polinizadores que obtienen alimento de las flores mientras las polinizan. Pero los cambios atmosféricos dificultan este proceso cada vez más, sobre todo debido al ozono que se acumula en las capas más bajas de la atmósfera y que se prevé que aumente en las próximas décadas.

Según una investigación, liderada por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y publicada en la revista New Phytologist, las frágiles moléculas de olor de las flores se descomponen con mayor rapidez a medida que están expuestas a mayores concentraciones de ozono.

“El ozono es un contaminante altamente reactivo que aumenta la degradación de todos los compuestos volátiles que emiten las plantas en general y les acorta la vida”, comenta Gerard Farré-Armengol, primer autor del estudio e investigador del CREAF.

Si aumentan los niveles de ozono tal y como está previsto, las flores serán cada vez menos atractivas olfativamente para los polinizadores. Las flores no serán capaces de mantener una fragancia intensa que se percibe a distancia y eso acabará afectando tanto a la flora como a la fauna. Los polinizadores tendrán problemas para encontrar su fuente de alimento (las flores) y las plantas verán cómo disminuyen las visitas de polinizadores y cómo baja su éxito reproductivo.

Los abejorros no encuentran las flores de mostaza

Para realizar el estudio los investigadores usaron de modelo el abejorro (Bombus terrestris), uno de los polinizadores más comunes en Europa y en el mundo. Según Farré-Armengol, el estudio no sólo demuestra cómo el ozono degrada los compuestos volátiles responsables de la fragancia de las flores, sino que lo relaciona con las consecuencias negativas que tiene este hecho sobre los polinizadores.

Los científicos observaron que la degradación de los olores florales en presencia de altas concentraciones de ozono reducía la distancia a la que las flores podían atraer a los abejorros.

Aunque el equipo probó los efectos en las flores de una sola especie –la mostaza negra (Brassica nigra)–, los expertos están convencidos de que el mismo fenómeno sucedería a las fragancias de otras plantas en reacción con el ozono. En el estudio han participado investigadores del CREAF, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universidad del Este de Finlandia.

Referencia bibliográfica:

Gerard Farré-Armengol, Josep Peñuelas, Tao Li, Pasi Yli-Pirilä, Iolanda Filella, Joan Llusia, James D. Blande. “Ozone degrades floral scent and reduces pollinator attraction to flowers” New PhytologistDOI: 10.1111/nph.13620 8 de septiembre de 2015

(CREAF)

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