En el marco del Jazztival Michoacán edición 2014, realizado del 26 al 29 de marzo en diversas ciudades del estado de Michoacán, se llevó a cabo el Concurso de Bandas Estudiantiles de Jazz donde participaron los ensambles Level One Proyect y Blah Blah Trío, ambos representando al Centro de Estudios de Jazz de la Universidad Veracruzana (Jazzuv).

Las agrupaciones están conformadas por alumnos de Jazzuv de nivel licenciatura, en Level One Proyect participan Mario Montes, Andrés Gándara, Pablo Valencia y David Barrera, mientras que Blah Blah Trío lo componen Abraham Díaz, Erick Quijivix y Santiago Von Sternenfels.

La participación de los estudiantes fue sobresaliente al ser merecedores del primer lugar y una mención honorífica, respectivamente, sin olvidar que Mario Montes obtuvo un reconocimiento más, pues ganó el concurso de saxofones.

“Consistió en una batalla de duelo musical e improvisar en la forma de Billie´s Bounce de Parker; el ganador se llevaría un saxofón de la marca Mauriat”, aseguraron integrantes One Level Proyect.

Al preguntarles sobre su proyecto, los ganadores comentaron: “Nació a principios de este año por nuestro interés en explorar y aprender los estilos del bebop y hard bop, porque creemos que para desarrollarnos dentro del jazz es necesario conocer la tradición y el lenguaje. Por eso es Level One, porque es el nivel inicial que debemos dominar antes de pasar a otras cosas”, aseguró el guitarrista Andrés Gándara.

Los alumnos compartieron cómo surgió su inquietud por participar en este concurso: “El grupo estaba ensayando y se encontraba en buena forma, ya que estábamos grabando algunos arreglos; nos enteramos del concurso por Internet y no dudamos en inscribirnos”, mencionó Mario Montes.

Él también compartió su entusiasmo por su participación y desempeño: “Es un logro que nos cayó de sorpresa, pero todo se fue dando para que así fuera, nuestros maestros siempre nos han apoyado y nos han dado confianza, creo que eso también contó para que fuéramos los ganadores”, concluyó el saxofonista.

También relataron cómo se sienten tras recibir este premio: “Ganamos porque hicimos un buen trabajo, todos los grupos lo hicieron a su manera, pero el jurado se encargó de elegir al ganador. No somos mejores, simplemente diferentes y con una visión muy grande y queremos llegar lo más alto posible”, aseguró Pablo Valencia, quien además compartió partes del repertorio con el que salieron triunfadores: “interpretamos una balada llamada What’s New y un swing que lleva por nombre Airegin”.

Igualmente, los universitarios compartieron sus planes y presentaciones como la del festival de jazz que organiza la Escuela Superior de Música en la Ciudad de México el 24 de mayo del presente año.

Por su parte, integrantes de Blah Blah Trío dijeron sentirse contentos con su participación y la mención honorífica conseguida: “Para mí significa que todo esfuerzo honesto se paga de regreso. Trabajamos mucho en la música que presentamos y aunque no ganamos el jurado nos otorgó esa mención. Es algo que no estaba en las reglas del concurso, sólo había un ganador pero los jueces vieron nuestro trabajo, les gustó tanto que inventaron un premio a nuestro esfuerzo”, comentó el contrabajista Erick Quijivix.

 Los integrantes de Blah Blah Trío también relataron su experiencia y el porqué decidieron participar: “Hemos estado trabajando composiciones originales y estuvimos casi un año metidos en el estudio montando, ensayando y conociéndonos cada uno como músicos; entonces ya teníamos la inquietud de que la gente pudiera escuchar lo que estábamos tocando y ver qué reacción tenían”.

Poco después vieron la convocatoria del concurso y pensaron que sería un buen lugar para exponer su trabajo ante un público crítico. Además, la experiencia de viajar a compartir y escuchar propuestas de jóvenes músicos de varios lugares del país les llamó mucho la atención”, dijo Santiago Von Sternenfels.

Para los músicos, este tipo de experiencias “te hacen crecer muchísimo, ya que es en este tipo de situaciones en las que te expones ante públicos críticos, frente a otros músicos de mayor nivel, en los que te retroalimentas de comentarios. El simple hecho de tocar en un escenario dentro de un festival de jazz es una experiencia fantástica e irrepetible”, concluyeron.

Deja un comentario