Fachada de la Universidad de Salamanca- portalviajar

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El origen de la Universidad de Salamanca -como todas las universidades antiguas-, fueron las Escuelas catedralicias; en su caso su existencia puede rastrearse ya en 1130, cuando su maestrescuela asistió a un concilio en Carrión, España.

El primer reconocimiento oficial es del 1 de enero de 1218, en un documento del rey Alfonso IX, de León, en el que concede la categoría de “Estudio General” a esas Escuelas, debido a la calidad de sus enseñanzas, siendo esta la fecha que se considera oficialmente como nacimiento del «Studii salmantini», el segundo Estudio General más antiguo de España tras el de Palencia, fundado en 1208.

Este título de Estudio General manifiesta la diversidad de las enseñanzas impartidas, su característica no privada (abierta a todos) y la validez de sus títulos. En esos años hay cátedras especializadas en Derecho Canónico, Civil, Medicina, Lógica, Gramática y Música.

Al reunirse los reinos de León y de Castilla en la corona de Fernando III de Castilla (1230), se acaba la competencia entre reinos y mientras que el Estudio salmantino ganaba fama, el Estudio palentino fue perdiendo importancia, por lo que acabaría desapareciendo.

La Universidad de Salamanca quedó definitivamente constituida, en su doble carácter de real y pontificia, por Alfonso X El Sabio, el 8 de mayo de 1254, dándole el rey sus primeras ordenanzas, dotando sus primeras cátedras estables, como la de música, y creando el cargo de bibliotecario, siendo la primera de Europa que toma el nombre de universidad y que contó con biblioteca pública.

(La condición de Universidad Pontificia la perdió mediante la real orden de 21 de mayo de 1852, que suprimió las facultades eclesiásticas de la Universidad de Salamanca. El 25 de septiembre de 1940, el Papa Pío XII restauró las Facultades de Teología y Derecho Canónico en otra universidad, totalmente nueva e independiente, la Universidad Pontificia de Salamanca.)

El Papa Alejandro IV confirmó la Universidad en una bula de 1255, se reconoce la validez universal de los grados por ella otorgados y se le concede el privilegio de tener sello propio. Con esto se convirtió en la primera institución educativa española y europea que obtuvo el título de Universidad, es decir, de validez universal de sus títulos.

Esta institución cultural fue concebida según las Siete Partidas de Alfonso X como “ayuntamiento de maestros y alumnos”, conforme al espíritu medieval. El rey asignó sus primeras ordenanzas, dotó sus primeras cátedras estables, como la de música, y creó el cargo de bibliotecario, siendo la primera universidad de Europa que toma este nombre y que contaba con biblioteca pública.

Funcionaba como una corporación autónoma, independiente de la ciudad y del cabildo catedralicio, participativa y celosa de sus privilegios, disponiendo de sus propias reglas y hasta de sus propias instituciones penales. El rector podía ser un estudiante elegido por los miembros de la corporación, si bien la concesión de los grados académicos correspondía a autoridades como el maestrescuela o el canciller. Las cátedras se asignaban por cooptación, mediante oposiciones públicas acompañadas a veces de asambleas tumultuarias.

La institución tardó siglos en contar con edificios propios donde impartir la docencia. Las clases se impartían en el claustro de la Catedral Vieja, en casas alquiladas al cabildo y en la iglesia de San Benito. El primer edificio propiamente universitario fue el del Colegio Mayor de San Bartolomé (por lo que era conocido como el «Colegio Viejo»), fundado por el obispo Diego de Anaya Maldonado, comenzado a construir en 1401.

El cardenal aragonés Pedro de Luna, que luego sería el antipapa Benedicto XIII, gran protector de la institución, impulsó la compra de los primeros solares y en las constituciones de 1411 obligó a la construcción de las Escuelas Mayores (conocido a veces como edificio histórico de la universidad). Poco después, el rey Juan II, promovió la del Hospital del Estudio (actual rectorado), y más tarde (1428) se empezó el edificio de las Escuelas Menores. Las primeras constituciones del Papa Luna, que fueron sustituidas en 1422 por las de Martín V.

En las Escuelas Menores se impartían las enseñanzas que daban acceso al título de Bachiller. En las Escuelas Mayores se estudiaba para los grados de Licenciado y Doctor, títulos mayores.

Además de en las Escuelas, las enseñanzas se impartían en los Colegios Mayores y Menores o en conventos de las órdenes religiosas. En la España del Siglo de Oro sólo había seis Colegios Mayores: los cuatro de Salamanca: el de San Bartolomé, el de Oviedo, el de Cuenca y el de Santiago, a los que se añadían el de Santa Cruz en Valladolid y el de San Ildefonso enAlcalá. Salamanca contaba además con un sinnúmero de colegios menores y otros centros universitarios de diverso tipo.

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