Virginia Woolf, 1927

Virginia Woolf, 1927


Adeline Virginia Stephen, como tal fue el nombre de nacimiento de Virginia Woolf, nació en Londres, Reino Unido, el 25 de enero de 1882.

Virginia Woolf fue una de los grandes renovadores de la novela moderna, junto con junto con James Joyce, Thomas Mann o Franz Kafka.

Hija de sir Leslie Stephen, distinguido crítico e historiador, Virginia Woolf creció en un ambiente frecuentado por literatos, artistas e intelectuales.

La suya fue una familia compuesta por hijos de tres familias, pues sus padres habían estado casados previamente y enviudaron.

Su padre, Leslie, tenía una de su primera esposa, Minny Thackeray, Laura Makepeace Stephen, declarada mentalmente incapaz y vivió con la familia hasta que fue ingresada a un hospital mental en 1891.

Su madre Julia Prinsep Jackson, tenía tres hijos de su primer matriminio con Herbert Duckworth: George, Stella y Gerald Duckworth.

A estos primeros cuatro vastagos se sumaron otros 4 producto del matrimonio entre Leslie y Julia: Vanessa Stephen, Thoby Stephen, Virginia y Adrian Stephen.

La depresión que la llevaría al suicidio, se presentó inicialmente con la repentina muerte de su madre el 5 de mayo de 1895, cuando tenía 13 años, a la cual le sucedió la de su media hermana Stella, dos años despues, la cual tomó las riendas de la casa, pero dejó la misma para casarse con Jack Hills y falleció durante la luna de miel por una peritonitis.

En 1904 su padre falleció por cáncer y esto le provocó un fuerte ataque de depresión, que llevó a que la tuvieran que ingresar en un hospital.

Diferentes fuentes, incluyendo a su sobrino y biógrafo, Quentin Bell, sugieren que las crisis nerviosas y la depresión (que derivaron en un trastorno bipolr) fueron causadas por ataques deshonestos que sufrió, junto con su hermana Vanessa, por parte de sus medio hermanos George y Gerald Duckworth.

En su texto autobiográfico A Sketch of the Past, la propia Virginia Woolf solo aludió a estas desdichadas experiencias de forma velada, de acuerdo con la rígida moral de la época victoriana.

Tras el fallecimiento de su padre, en 1905, Virginia y sus hermanos de padre y madre, se establecieron en el barrio londinense de Bloomsbury, que se convirtió en centro de reunión de antiguos compañeros universitarios de su hermano mayor, entre los que figuraban intelectuales de la talla del escritor E. M. Forster, el economista J. M. Keynes y los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, y que sería conocido como el grupo de Bloomsbury.

Ahí su hermana Vanessa –pintora- se casaría con el crítico Clive Bell.

Elementos comunes de esta heterogénea elite intelectual fueron la búsqueda del conocimiento y del placer estético entendidos como la tarea más elevada a que debe tender el individuo, así como un anticonformismo político y moral.

Su escritura la desarrolló experimentando con la estructura temporal y espacial de la narración; en sus obras representó los pensamientos de un personaje en su forma primigenia, en su fluir inconsciente, tal y como surgen en la mente, perfeccionando con ello el monologo interior. Algunas de sus obras más famosas, como La señora Dalloway (1925), Al faro (1927) o Las olas (1931), ejemplifican este recurso mediante un poderoso lenguaje narrativo en el que se equilibran perfectamente el mundo racional y el irracional.

Virginia Woolf fue además pionera en la busqueda de cambio de las condiciones de la mujer, comenzando por la identidad femenina y las relaciones de la mujer con el arte y la literatura, que desarrolló en algunos de sus ensayos; entre ellos, destaca por la repercusión que posteriormente tendría para el feminismo Una habitación propia (1932). El tema también lo tomó en novelas, como la inquietante y misteriosa Orlando (1928), en la que se difuminan las diferencias entre la condición masculina y la femenina, encarnadas en el protagonista, un aristócrata dotado de la facultad de transformarse en mujer.

Sobre Orlando la referencia es que la ética del grupo de Bloomsbury estaba en contra de la exclusividad sexual, y en 1922, Virginia conoció a la escritora y jardinera Vita Sackville-West, esposa de Harold Nicolson. Después de un comienzo tentativo, comenzaron una relación sexual que duró la mayor parte de los años 1920. En 1928, Woolf regaló a Sackville-West la obra Orlando, una biografía fantástica en la que la vida del héroe epónimo abarca tres siglos y ambos sexos. Nigel Nicolson, hijo de Vita Sackville-West, la consideró «la carta de amor más larga y encantadora en la historia de la literatura». Después de que acabara su romance, las dos mujeres siguieron siendo amigas hasta la muerte de Woolf en 1941.

En 1912, a los treinta años, se casó con Leonard Woolf, economista y miembro también del grupo, con quien fundó en 1917 la célebre editorial Hogarth Press, que editó la obra de la propia Virginia y la de otros relevantes escritores, como Katherine Mansfield, T. S. Eliot o S. Freud. Sus primeras novelas, Viaje de ida y Noche y día, ponen ya de manifiesto la intención de la escritora de romper los moldes narrativos heredados de la novelística inglesa anterior, en especial la subordinación de personajes y acciones al argumento general de la novela, así como las descripciones de ambientes y personajes tradicionales; sin embargo, estos primeros títulos apenas merecieron consideración por parte de la crítica.

Sólo con la publicación de La señora Dalloway y Alfaro comenzaron a elogiar los críticos su originalidad literaria. En estas obras llaman ya la atención la maestría técnica y el afán experimental de la autora, quien introducía además en la prosa novelística un estilo y unas imágenes hasta entonces más propios de la poesía. Desaparecidas la acción y la intriga, sus narraciones se esfuerzan por captar la vida cambiante e inasible de la conciencia.

Influida por la filosofía de Henri Bergson, experimentó con especial interés con el tiempo narrativo, tanto en su aspecto individual, en el flujo de variaciones en la conciencia del personaje, como en su relación con el tiempo histórico y colectivo. Así, Orlando constituye una fantasía libre, basada en algunos pasajes de la vida de Vita Sackville-West, amiga y también escritora, en que la protagonista vive cinco siglos de la historia inglesa. En Las olas presenta el «flujo de conciencia» de seis personajes distintos, es decir, la corriente preconsciente de ideas tal como aparece en la mente, a diferencia del lógico y bien trabado monólogo tradicional.

Destacó a su vez como crítica literaria, y fue autora de dos biografías: una divertida recreación de la vida de los Browning a través de los ojos de su perro (Flush) y otra sobre el crítico Robert Fry (Fry).

En uno de los accesos de una enfermedad mental que había obligado a ingresarla hospitalariamente en varias ocasiones a lo largo de su vida, el 28 de marzo de 1941 desapareció de su casa de campo.

Se puso su abrigo y llenó los bolsillos con piedras y se lanzó al rio Ouse, donde su cuerpo fue encontrado el 18 de abril.