Son las ocho de la noche y sigues en la oficina, desde tu celular enciendes las luces y la alarma de casa, programas que la cena esté caliente al momento en que regreses y te cercioras que tu ropa tuvo el ciclo de lavado que indicaste desde tu dispositivo móvil.

 

Estas acciones, que en algún momento resultaron ser futuristas, se están convirtiendo en una realidad gracias a las posibilidades que ofrece el internet de las cosas, un término acuñado en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) que hace referencia a la interconexión de dispositivos electrónicos a Internet por medio del sistema RFID (identificación por radiofrecuencia) al integrar un chip que recolecta, procesa y transmite información para su aplicación de la vida cotidiana.

Cada objeto conectado tiene una dirección IP específica a través de la cual recibe instrucciones vía remota, en tanto que puede conectarse a un servidor externo para enviar los datos que obtiene.

Javier Solis Infotec

Javier Solís, Infotec.

Alfredo Munguía Mendoza, especialista en electrónica del Centro de Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información y Comunicación (Infotec), considera que el internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) podría ser el sistema nervioso de la dinámica social actual, pues de él dependerá la comunicación en múltiples aspectos del quehacer humano.

Algunas de las soluciones más comunes de esta tecnología las podemos ver aplicadas en áreas como seguridad, energía, salud, medio ambiente, transporte, agroindustria, turismo, manufactura, logística, entretenimiento y aspectos relevantes en la construcción de ciudades inteligentes, entre otras.

Javier Solís González, gerente de Desarrollo y Nuevos Productos y Servicios de Infotec, hace referencia a la hipótesis de que en un futuro próximo, cualquier dispositivo electrónico que no se encuentre conectado a Internet podría tender a desaparecer, debido a su nula funcionalidad en la comunicación máquina a máquina (M2M) o máquina a persona (M2P).

Se estima que en 2020 habrá entre 20 mil y 50 mil millones de dispositivos conectados a Internet, potenciando el IoT en la vida cotidiana. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha estimado que en México hay poco más de ocho millones de objetos conectados, según un ejercicio de exploración de las direcciones IP de diferentes dispositivos.

Actualmente en todo el mundo se trabaja en la conexión de los objetos a Internet, tanto en la parte física como en los lenguajes informáticos que permitan la interacción con las personas. Hasta ahora, el IoT tiene mayor penetración en el sector industrial aplicado en el control de procesos de producción, en robots ensambladores, sensores de temperatura y en seguridad.

Algunas ciudades alrededor del mundo ya lo experimentan como un mecanismo de monitoreo y control de la infraestructura pública, por ejemplo, en la sincronización de semáforos, cámaras urbanas o vías de comunicación.

El gran reto, a decir de Javier Solís González, es que todos esos desarrollos se materialicen en un modelo de negocio de consumo que permita su penetración en la sociedad.

“Cuando hay un cambio de paradigma fuerte no es fácil implementar la innovación, deben mediar aspectos de adopción social, es decir, cómo convencer y hacerla parte de la vida cotidiana. En el caso de IoT es algo que viene muy fuerte y seguramente ese problema se resolverá en poco tiempo”, señala.

Adicionalmente, otro desafío es que la tecnología sea accesible a toda la población, de ahí la importancia de que los centros públicos de investigación e instituciones de educación superior desarrollen soluciones técnica y económicamente viables.

La apuesta de Infotec

Con el propósito de promover el desarrollo de aplicaciones en IoT, en este centro público del investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) se creó la plataforma Cloudino, una iniciativa open source y open hardware que permite el desarrollo de soluciones integrales de IoT de forma simple y transparente.

clou rec 72017Es resultado de los desarrollos de Infotec derivados de la colaboración que signó con la Comisión Europea para el uso de la plataforma FIWARE, la cual busca estandarizar las aplicaciones tecnológicas en torno a las tecnologías de Internet del Futuro en esa región.

A partir de la implementación del nodo México FIWARE Lab, con respaldo del Conacyt se creó el Laboratorio Nacional de Internet del Futuro (Lanif), un ecosistema de innovación experimental de aplicaciones que utiliza estándares abiertos.

“No quisimos solo adoptar la tecnología de la Unión Europea, sino proponer algunas soluciones que sumen a la iniciativa; fue por ello que desarrollamos Cloudino, con la idea de que se conecte a FIWARE”, dice Javier Solís González.

Se trata de una plataforma para ejecutar acciones específicas, como encender y apagar la luz, abrir o cerrar las puertas de un inmueble, controlar los sensores de humedad, temperatura o gases, monitorear la seguridad o el estado del jardín de una casa.

Para ello, pone a disposición de los usuarios un hardware y chips pequeños de muy bajo costo que pueden conectar cualquier aparato electrónico a Internet. Tiene facilidad de uso ya que su arquitectura es modular, similar a un conjunto de bloques, se pueden agregar componentes en función del tipo de desarrollo que se desee conectar a la nube.

Al alcance de todos

Javier Solís González dice a la Agencia Informativa Conacyt que uno de los objetivos es que esta tecnología sea accesible para la sociedad en general: desarrolladores, makers y en general cualquier persona que quiera explorar la tecnología IoT, así como por la academia a través de sus docentes y alumnos, quienes podrán tener la oportunidad de aprender a programar o construir circuitos electrónicos de manera muy simple y rápida.

“Es una plataforma dirigida a gente que quiera desarrollar soluciones de IoT. Hemos tenido buena experiencia con los Institutos Tecnológicos de la Ciudad de México para que la utilicen en las aulas; incluso para cualquier emprendedor que quiere usar la plataforma para ofrecer un servicio, como automatización de casas o empresas. Los resultados de la plataforma pueden llegar a cualquier persona en cualquier sector”, asegura.

Al ser un sistema open source y open hardware, Cloudino ofrece la posibilidad de acceder al código fuente, modificarlo y aprender de él.  Otra ventaja es que no se limita a utilizar únicamente esta plataforma, sino que se puede hacer uso de otras según las necesidades del usuario.

En la actualidad, esta plataforma está siendo utilizada en Infotec para el desarrollo de aplicaciones como el monitoreo de un huerto hidropónico para medir los niveles de agua y nutrientes, lo que permite mejorar el cultivo de lechugas y ahorrar tiempo en su cuidado. Se estudia aplicar este modelo en el sector industrial para automatizar el sistema de riego en los cultivos, la automatización de luces y aire acondicionado en hoteles, monitoreo y control de áreas turísticas, entre otros.