El XFEL (X-Ray Free-Electron Laser) es una nueva infraestructura científica internacional cuya construcción acaba de finalizar en el noroeste de Hamburgo (Alemania) y en la que han participado doce países europeos  –entre los que se encuentra España– y China. 

El propósito de la instalación es producir pulsos de rayos X extremadamente brillantes –de una brillantez instantánea 1.000 millones de veces superior a la producida actualmente en los sincrotrones de tercera generación– ultracortos (de aproximadamente 100 fs) y dotados de coherencia espacial, con longitudes de onda muy reducidas (de hasta 0,1 nm), a fin de emplearlos en la realización de experimentos científicos revolucionarios en diferentes disciplinas.

Se espera que esta nueva instalación obtenga resultados novedosos de importancia fundamental en áreas como la física de materiales, física del plasma, astrofísica, química, biología estructural o bioquímica.

Según sus promotores, gracias a su acelerador con tecnología superconductora, y a pesar de la competencia que suponen algunos proyectos japoneses y norteamericanos, la instalación XFEL permitirá mantener el liderazgo de Europa en ciencias básicas y aplicadas de fuentes de luz basadas en aceleradores. La participación española está liderada por el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tenológicas (CIEMAT). En la imagen, varios visitantes recorren el nuevo túnel de 3,4 kilómetros que forma parte del proyecto XFEL.

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