Jane Goodall

Jane Goodall


Valerie Jane Morris Goodall, la primatóloga más famosa del mundo, nació en Londres, Inglaterra, el 3 de abril de 1934; a los 80 años de edad contaba con más de 100 premios internacionales por su labor científica y su activismo ambiental. Asimismo tiene más de veinte doctorados honoris causa por universidades e instituciones de todo el mundo.

Su apego a los chimpancés comenzó cuando tenía 2 años, al momento en que su padre le regaló uno de juguete llamado Jubilee, del que Jane se encariñó desde el primer momento y que a lo largo de su vida continuó sentado en una silla en su casa de Inglaterra.

A los cuatro años sintió gran curiosidad por saber por dónde salían los huevos de la gallina, lo que la llevó a pasar varias horas «investigando» el asunto en un gallinero. Aunque la desaparición de la niña durante ese tiempo alarmó a la familia -que incluso avisó a la policía- su madre, Vanne, consciente de la excitación de la pequeña por el descubrimiento que acababa de hacer, en lugar de reñirla, se sentó a escuchar con paciencia la maravillosa historia de cómo pone una gallina un huevo.

Jane Goodall con la ferrolana Rebeca Atencia y Fernando Turmo- Fernando Turmo, The Jane Goodall Institute

Jane Goodall con la ferrolana Rebeca Atencia y Fernando Turmo- Fernando Turmo, The Jane Goodall Institute

Entre sus lecturas favoritas de infancia estuvo “El libro de la selva” y otros sobre la vida animal lo que sin duda contribuyó a que a los diez años ya soñase con ir a África, vivir entre los animales y escribir sobre ellos.

Jane Godall realizó estudios de secretaria y en 1957, después de trabajar en una compañía de documentales en Inglaterra, y gracias a la invitación de una amiga para trasladarse a Nairobi, pudo viajar a África, si bien antes, para costearse el pasaje, trabajó varios meses de camarera.

En Kenia entró en contacto con el famoso antropólogo Louis Leakey (1903-1972) y, aunque no contaba con la formación académica adecuada, tras expresarle su interés por el estudio de los animales, fue contratada como asistente, y viajó con él y su esposa (la arqueóloga Mary Leakey) a la garganta de Olduvai en busca de fósiles de homínidos.

Más tarde, Leakey la mandó a estudiar los chimpancés en su ambiente natural, en el Parque Nacional de Gombe, en Tanzania, al cual llegó en julio de 1960, acompañada durante tres meses por su madre, ante las reservas de las autoridades británicas de dejar que una mujer joven viviese sola con animales salvajes. Leakey buscaba obtener información sobre los familiares más cercanos del hombre.

Se iniciaban así sus estudios sobre los chimpancés, que le permitieron, entre otras cosas, observar en octubre de ese mismo año por vez primera que estos animales construyen y utilizan herramientas para capturar termitas que forman parte de su dieta. Fue la primera en descubrir que los chimpancés comen carne, que se comunican entre sí, que expresan sus sentimientos y que pueden utilizar herramientas.

De este modo, pasó a formar parte del grupo de investigadores, casi todos mujeres, que con el apoyo de Leakey han contribuido al avance en el estudio de los grandes primates (Birute Galdikas con los orangutanes en Borneo, Diane Fossey con los gorilas de los volcanes Virunga y Jane Goodall con los chimpancés en Tanzania).

En 1964 se casó con el fotógrafo de la National Geographic Society barón Hugo van Lawick (de quien se divorciaría en 1974), autor de las imágenes más famosas de la antropóloga y con quien en 1967 tendría su único hijo, Hugo Eric Louis, Grub. En 1975 contrajo segundas nupcias con Derek Bryceson, director de los Parques Nacionales de Tanzania y parlamentario británico (fallecido de cáncer en 1980), con cuya ayuda aseguró la pervivencia del Parque Nacional de Gombe.

Trabajos de campo

Aunque los comienzos de sus investigaciones fueron duros debido al rechazo inicial de la población de chimpancés, poco a poco los animales se fueron acostumbrando a la presencia de Jane y ésta empezó a obtener los primeros resultados. A partir de 1964 formó un equipo con cuya ayuda recopiló y procesó la información obtenida hasta entonces, lo que permitió que el Gombe Stream Research Center se convirtiese en una de las estaciones de campo más importantes del mundo para el estudio del comportamiento animal.

Un año más tarde, en 1965, obtuvo el doctorado honorario en etología por la Universidad de Cambridge (siendo una de las pocas personas que lo ha alcanzado sin acabar la carrera), bajo la supervisión del profesor Robert Hinde, quien la animó a seguir sus trabajos a pesar del escepticismo del mundo científico. Dos años después fue nombrada directora del Gombe Stream Research Center. Entre 1971-1975 fue profesora invitada de la Universidad de Stanford y, a partir de 1973, también de la de Dar es Salaam (Tanzania).

En 1977 fundó el instituto que lleva su nombre, Jane Goodall Institute for Wildlife Research, Education and Conservation, cuyo objetivo principal es impulsar programas de conservación de la especie y mejora de las condiciones de vida de los chimpancés. En 1987, esta prestigiosa científica abandonó la realización de trabajos de campo y se instaló en la localidad de Bornemouth, donde pasaba los dos meses al año que residia en Gran Bretaña, ya que, a sus casi setenta años, dedicaba trescientos días al año a viajar por todo el mundo en defensa de los animales y de su bienestar, dando conferencias sobre la destrucción del medio ambiente y el cambio climático.

Su lucha también incluyó el conseguir mejores condiciones de vida para los primates en los zoológicos de todo el mundo y contra el comercio ilegal y los experimentos con estos animales.

Jane Goodall es autora de más de setenta artículos, una decena de películas y numerosos libros (cinco específicamente infantiles), una producción muy extensa y traducida a varios idiomas. Entre sus obras publicadas en castellano cabe destacar: En la senda del hombre. Vida y costumbres de los chimpancés (1986), Los chimpancés de Gombe (1986), A través de la ventana. Treinta años estudiando a los chimpancés (1994) y Gracias a la vida (2002), escrito en colaboración con Phillip Berman.

Goodall, que es la única no tanzana galardonada con la Medalla de Tanzania, es miembro de la Orden del Imperio Británico y ha sido condecorada con múltiples premios y distinciones, entre ellos la Medalla Hubbard de la National Geographic Society (1995) y los premios Kioto (1990), Caring (1996) y Gandhi/King de la No Violencia (2001). Desde 2002 es Mensajera de la Paz de la ONU.

En 2003 recibió la Medalla Benjamin Franklin (Estados Unidos) y el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, concedido por su «trascendental aportación científica», que ha permitido una mejor comprensión de los chimpancés y de «las raíces del comportamiento y la cultura humanas».

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