Merlí

Merlí


Manuel Martínez Morales

Merlí es el nombre del protagonista principal de una serie de televisión catalana, quién representa a un profesor de filosofía en un instituto preparatorio ubicado en Barcelona. El formato de la serie me parece que es como el de una telenovela, ya que la trama consiste en la representación de los encuentros y desencuentros cotidianos que viven los profesores y estudiantes de esa escuela. Drama y comedia, humor y crítica, amores y desamores son algunos de los ingredientes que dan forma  a esta recomendable producción televisiva. Que, además de interesante y divertida, coloca en el centro del foro a la filosofía y su función social; es decir la manera en que podemos apropiarnos del conocimiento filosófico y aplicarlo en la vida cotidiana, ya sea para resolver algún conflicto personal o dar respuesta a algunas de las interrogantes que continuamente nos hacemos sobre nosotros mismos y la sociedad en que vivimos.

“Cuanto más muerta parece la filosofía aparece un producto televisivo en Cataluña llamado Merlí y de repente la resucita”, opina Nemrod Carrasco, el profesor en filosofía que asesoró en la  serie, protagonizada por Francesc Orella,

Carrasco es doctor en la materia y docente en la Universidad Autónoma de Barcelona, garantía de que las lecciones de Merlí constituyen una exposición sólida y acertada de la filosofía, expuesta además en un tono coloquial, por lo que la serie podría considerarse una modalidad de divulgación de esta importante e indispensable rama del conocimiento.

Merlí es un profesor no convencional que, con apasionado estilo docente, logra interesar vivamente a sus alumnos en la materia –considerada habitualmente aburrida- mostrándoles en forma práctica el papel de la filosofía en su vida cotidiana, remitiéndose a los problemas que enfrentan sus adolescentes estudiantes. Lo cual incluye una demoledora e irónica  crítica al sistema educativo actual y a la sociedad en que se inserta; de donde desprende un llamado a transformarla empleando, entre otros medios, el conocimiento filosófico el cual consiste –según Merlí- sobre todo en pensar cada uno por sí mismo, aprendiendo a hacerse las preguntas apropiadas. Plantear correctamente un problema es  más importante que la respuesta misma.

La filosofía en cierto sentido es irónica, afirma el profesor Carrasco, lo cual no impide que podamos ser irónicos con la propia filosofía. Además, el hecho de que el personaje Merlí tenga esta dimensión tan corrosiva y sarcástica es un gancho que tiene la serie.

El discurso de Merlí es atractivo. Es alguien contestatario, rebelde, no es el típico personaje políticamente correcto. Es un personaje que no tiene miedo al ridículo o a la confrontación. Y, en ese sentido, en medio de una sociedad donde se celebran tanto las virtudes de lo políticamente correcto, que aparezca un personaje de estas características, indiscutiblemente tiene su encanto. Un personaje con capacidad para encantar a sus alumnos, con una dimensión mágica en su palabra, seductora, capaz de transmitir su entusiasmo y su pasión por la filosofía y por las ganas de preguntarse por las cosas de este mundo que nos rodean.

El hecho de que el personaje Merlí tenga esta dimensión tan corrosiva y sarcástica es un gancho que tiene la serie y, diría quien esto escribe, es una característica que de hacerla nuestra en mucho contribuiríamos a mejorar la educación en este sufrido país.

Reflexionar para comprender lo que se ve y lo que no se ve.

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