Los hermanos Lumière patentan el cinematógrafo

Los hermanos Lumière patentan el cinematógrafo


En los últimos años, la industria del cine se ha plagado de remakes y de secuelas, mucho refrito de ideas y pocos guiones originales, como se queja más de un aficionado. Sin embargo, el propio origen de la industria se basa en el aprovechamiento que los hermanos Lumière hicieron de distintos inventos y de otros trabajos para crear el artefacto que lo inició todo: el cinematógrafo.

Auguste Marie Louis Nicolas Lumière (Besançon-Francia, 1862) y Louis Jean Lumière (Besançon, 1864), pasaron años desarrollando sus propias ideas para capturar imágenes en movimiento, pero no es hasta que cae en sus manos un kinetoscopio, patentado por Thomas Edison, cuando deciden combinar esa tecnología con otros inventos para dar lugar a su propia patente.

La diferencia principal con el invento de Edison es que el de los Lumière grababa las imágenes pero además, servía como proyector. Otra diferencia, algo más sutil, era la película de grabación: la usada por los hermanos tenía perforaciones redondas frente a las cuadradas de Edison. Un cambio con el único objetivo de evitar problemas legales con el inventor estadounidense.

Y así, el 13 de febrero de 1895, los Lumière patentan su invento bajo el nombre de cinematógrafo, pero tampoco fueron los primeros en usar ese nombre. Años antes otro inventor, Leon Bouly, registró bajo ese mismo término una máquina que tomaba imágenes en movimiento. Al no pagar la anualidad de la patente, el nombre quedó libre y los hermanos se quedaron con él.

Ese mismo año graban su primera película, La sortie des ouvriers des usines Lumière à Lyon Monplaisir. Se presentó el 22 de marzo, tres días después del rodaje, en una sesión de la Société d’Encouragement à l’Industrie Nacional en París.

Después de varias presentaciones en universidades y sociedades científicas, el 28 de diciembre realizan su primera exhibición comercial, en el Salón Indien del Grand Café del París. Las películas proyectadas reciben una acogida espectacular lo que les lleva a viajar por todo el mundo presentando el invento.

El resto, como se suele decir, es historia.