Piotr I Tchaikovski, Nikolai Kuznetsov, 1893- Treyakov Gallery, Moscú

Piotr I Tchaikovski, Nikolai Kuznetsov, 1893- Treyakov Gallery, Moscú


Piotr Ilich Tchaikovsky nació el 7 de mayo de 1840 en Votkinsk, Rusia. Fue el segundo hijo de Fiódor Chaikovski y de su segunda esposa, Anna Andreyevn.

Fiódor Tchaikovski, ingeniero minero, tenía a su cargo una importante mina, lo que le permitió a la familia vivir al estilo de los grandes terratenientes de la época, tanto que incluso tuvo bajo sus órdenes una compañía de cien cosacos.

En sus primeros años tuvo como institutriz a Fanny Dürbach, de origen suizo, quien inicialmente fue elegida para dar las primeras lecciones a los hermanos mayores de Piotr Ilich, pero éste con apenas cuatro años y medio, insistió en ser incluido. La institutriz permaneció en casa de Piotr Ilich durante cuatro años, que para el pequeño fueron “un extraordinario periodo de rápido desarrollo mental”.

A los seis años, el pequeño hablaba perfecta y fluidamente el francés y el alemán. Fanny quedó encantada con este niño que además era muy sensible, y cada vez que era regañado quedaba muy afectado. Ello llevó a la institutriz a darle el apelativo de “criatura de porcelana”. Tenía especial capacidad para la música y aprendió a tocar el piano; tan concentrado se mantenía cada vez que tocaba dicho instrumento, que luego quedaba con frecuencia exhausto, nervioso e insomne.

Su obra prolífica y general estuvo marcada por su personalidad nerviosa, la pérdida de su madre cuando sólo tenía 14 años (la cual falleció de cólera, mismo mal que terminaría con la vida de Tchaikovski), su pasión e idolatría por Mozart y su relación platónica con las mujeres.

Cursó estudios de derecho en San Petersburgo y en el conservatorio de la ciudad ecibió clases de orquestación del compositor y pianista ruso Anton Rubinstein.

En el año 1866 fue profesor de armonía en el Conservatorio de Moscú. Allí conoció a el dramaturgo Alexandr Nikoláievich Ostrovski, quien le escribió el libreto de su primera ópera, El voivoda (1868). De esta época también datan sus óperas Undina (1869) y Oprichnik (1872), el Concierto para piano nº 1 en si bemol menor (1875), las sinfonías nº 1 (Sueños de invierno, 1868). los primeros pasos de Tchaikovsky en el mundo de la música no revelaron un especial talento ni para la interpretación ni para la creación. Estas, sus primeras obras, mostraban una personalidad poco definida.

Sólo tras la composición, ya en la década de 1870, de partituras como la Sinfonía nº 2 (1873, más tarde revisada y titulada Pequeña Rusia) y, sobre todo, del célebre Concierto para piano y orquesta núm. 1, la música de Tchaikovsky empezó a adquirir un tono propio y característico, en ocasiones efectista y cada vez más dado a la melancolía. De esa época son también su Sinfonía nº 3 (Polaca, 1875) y la obertura-fantasía Romeo y Julieta (1870; revisada en 1870 y 1880).

En 1876 Nadiezhda von Mekk, viuda adinerada, entusiasmada con su música –a la que paradójicamente nunca llegaría a conocer–, le concedió una paga anual que le permitía dedicar todo su tiempo a la composición; la relación entre ambos fue meramente epistolar y económica. Sin embargo 14 años después se vio obligada a suspender la entrega; Tchaikovski a pesar de contar con unos ingresos más que suficientes, nunca la perdonó por este acto que él consideró injustificado.

Este periodo de relación con madame von Mekk fue de gran fecundidad y durante el mismo se crearon algunas de sus obras más hermosas y originales, entre las que sobresalen sus ballets El lago de los cisnes, La cenicienta, La bella durmiente y Cascanueces, sus óperas Evgeny Oneguin y La dama de picas.

También en esa época creó las tres últimas de sus seis sinfonías, la cuarta de las cuales dedicó a madame von Mekk. La sexta, la Patética, es especialmente reveladora de la compleja personalidad del músico y del drama íntimo que rodeó su existencia, atormentada por una homosexualidad reprimida y un constante y mórbido estado depresivo.

En marzo de 1877, cuando se encontraba componiendo su ópera Eugenio Oneguín, Tchaikovski recibió una carta de amor de una desconocida, a la que siguieron otras apasionadas misivas. Ella, Antonina Miliukova, le decía que había sido su alumna, pero como Tchaikovski no la recordaba, no contestó ninguna de sus cartas. Pero cuando ella amenazó con matarse si Tchaikovski no le contestaba, entonces la visitó; le pareció «agradable, con una mediana educación», y decidió casarse para satisfacer al padre que lo presionaba, para acallar todo rumor sobre su homosexualidad y para cumplir con su destino.

La relación apenas duró dos meses, ante los desequilibrios mentales de Antonina y un intento de suicidio de la misma

De 1887 a 1891 realizó varias giras por las principales ciudades de Europa y América, consiguiendo grandes éxitos. En el año 1890 compuso una de sus mejores óperas: La dama de picas. A principios de 1893 inicia su trabajo en la Sinfonía nº 6 opus 74, posteriormente titulada Patética por su hermano Modesto. La primera interpretación de la obra, bajo la dirección del compositor el 28 de octubre de 1893 en San Petersburgo, fue recibida con indiferencia por el público.

Pocos días después del estreno de la Patética, Tchaikovsky falleció, el 6 de noviembre de 1893, de cólera.

Muchas de sus composiciones como El cascanueces (ballet y suite, 1891-1892), El lago de los cisnes, el Concierto para piano nº 2 en sol mayor opus 44 (1880), el Cuarteto de cuerda nº 3 en mi bemol menor opus 30 (1876) y el Trío en la menor para violín, violoncelo y piano opus 50 (1882), siguen siendo populares.

La última obra de Tchaikovsky, la Sinfonía Nº 6, Patética, en la batuta de Von Karajan

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