Umberto Eco- Sarah Lee para The Guardian

Umberto Eco- Sarah Lee para The Guardian


El escritor, filósofo y semiólogo italiano Umberto Eco, nació en la ciudad de Alessandria, en la región italiana de Piamonte, el 5 de enero de 1932.

Su extensa y bien documentada obra lo convirtió en uno de los escritores más importantes del siglo XX.

“El nombre de la rosa”, su novela y obra más famosa , publicada en 1980, fue traducida a casi medio centenar de lenguas; fue bestseller internacional con más de 30 millones de copias vendidas y fue llevada al cine de Hollywood en una película protagonizada por Sean Connery; también fue un gran éxito de librerías “El péndulo de Foucault”, que según el mismo escritor, podría leerse como la crítica de El código Da Vinci.

Su primera novela, publicada en 1968, fue ‘La estructura ausente’, de la cual derivó su obra más completa sobre semiótica ‘Tratado de semiótica general’, publicada en 1975.

Umberto Eco fue un gran teórico de la comunicación y en este campo se dio a conocer en todo el mundo con “Apocalípticos e integrados”.

De hecho, se pueden definir dos presupuestos clave en la amplia producción del autor: en primer lugar, el convencimiento de que todo concepto filosófico, toda expresión artística y toda manifestación cultural, de cualquier tipo que sean, deben situarse en su ámbito histórico; y en segundo lugar, la necesidad de un método de análisis único, basado en la teoría semiótica, que permita interpretar cualquier fenómeno cultural como un acto de comunicación regido por códigos y, por lo tanto, al margen de cualquier interpretación idealista o metafísica.

Su última novela, Número cero, presentada en 2015, se centraba en las crisis del periodismo a partir de la historia de un diario fallido; en general Eco criticó al periodismo pero sostuvo que “la existencia de la prensa es todavía una garantía de democracia, de libertad, porque la pluralidad de los diarios ejerce una función de control”.

Su postura, antes de la novela, era que los periódicos debían adaptarse ante el boom de Internet: “El periódico tiene que saber cambiar y adaptarse. No puede limitarse a hablar del mundo. Ya lo he dicho: tiene que opinar mucho más del mundo virtual. El diario funciona todavía como si la Red no existiera. ¡Es como si no se ocuparan nunca de su mayor adversario!”, apuntaba.

Además de novelas de éxito internacional, en su extensa carrera Eco fue autor de numerosos ensayos de semiótica, estética medieval, linguística y filosofía.

Eco recibió en el año 2000 el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, aunque tuvo muchos más; su carrera estuvo plagada de premios y reconocimientos.

Eco se graduó como doctor en Filosofía por la Universidad de Turín; su tesis versó sobre El problema estético en Santo Tomás (1956), y su interés por la filosofía tomista y la cultura medieval se hace más o menos presente en toda su obra, hasta emerger de manera explícita en su novela El nombre de la rosa (1980). Desde 1971 ejerce su labor docente en la Universidad de Bolonia, donde ostenta la cátedra de Semiótica.

Desde un principio trabajó en programas culturales de la RAI (la radio y televisión pública de Italia) desde 1954. Durante los primeros años de los 60´s trabajo como profesor agregado de Estética en las universidad de Turín y Milán.

Participó en el llamado ‘Grupo 63’ con la publicación de ensayos sobre arte contemporáneo, cultura de masas y medios de comunicación. Entre estos trabajos se encuentran el conocido ensayo ‘Apocalípticos e integrados’ en 1965 y ‘Opera aperta’.

También ha sido durante años catedrático de Filosofía en la Universidad de Bolonia, en la que ha puesto en marcha la Escuela Superior de Estudios Humanísticos conocida como la ‘superescuela’. Esta iniciativa está destinada a difundir la cultura internacional y dirigida a licenciados con un alto nivel de conocimientos. También fue fundador y actual secretario de la Asociación Internacional de Semiótica.

También fue doctor honoris causa por cerca de una veintena de universidades de todo el mundo y le entregaron prestigiosas condecoraciones, como La Legión de Honor de Francia.

En 1998 entró además a formar parte de la Academia Europea de Yuste y era miembro del Foro de Sabios de la Unesco.

Eco, además publicó otros trabajos como “Segundo diario mínimo” (1992), “Los límites de la interpretación” (1992), “La isla del día antes” (1994) y “Kant y el ornitorrinco”, entre otras.

Sus últimos libros fueron “Baudolino” (2000), “La Misteriosa Llama de la Reina Loana” (2004), “El cementerio de Praga” (2010), y “Número cero”, publicada en 2015.

Umberto falleció a los 84 años, el 19 de febrero de 2016, debido a un cáncer que resentía desde hace varios años.