Cinco países africanos firman un compromiso contra el comercio ilegal de madera

Bosque en Gabón, al oeste de África central / Axel Rouvin


El alarmante crecimiento en el comercio ilegal de madera cuestiona la eficacia de los mecanismos nacionales y regionales actuales para controlar el problema de comercio de este y otros productos forestales de origen ilícito en África. Cinco países africanos –Kenia, Tanzania, Uganda, Madagascar y Mozambique– han firmado un nuevo acuerdo para combatir de forma conjunta el comercio regional de madera extraída de forma ilegal en el este y el sur del continente, dando un paso significativo para solucionar una de las causas de pérdida de los bosques.

La declaración fue firmada en Durban, Sudáfrica, durante el XIV Congreso Forestal Mundial, uno de los encuentros de líderes forestales más importantes del mundo. «La Declaración de Zanzíbar supone un compromiso firme por parte de estos cinco países para reducir el comercio ilegal e insostenible de madera que está beneficiando a criminales y agotando los recursos naturales de la zona», subrayó Julie Thomson, coordinadora del Programa de TRAFFIC en el Este de África.

Kenia pierde cerca de 9 millones de euros al año a causa del comercio transfronterizo ilegal entre Tanzania y Kenia, según un estudio de 2012 del Foro de Recursos Naturales de Tanzania y la Sociedad de la Vida Salvaje del Éste de África. Tanzania pierde alrededor  de 7,5 millones de euros anuales por este tipo de comercio, según un informe similar del gobierno.

«Los instrumentos nacionales y regionales actuales para controlar la ilegalidad se ven obstaculizados porque no hay suficiente colaboración entre los organismos forestales nacionales y las agencias aduaneras en toda la región. Por esta razón, WWF está apoyando a las agencias forestales en este importante paso para reducir de manera significativa el comercio de madera ilegal y otros productos derivados «, señaló Geofrey Mwanjela, Responsable del Programa Terrestre de la Iniciativa en la costa este de África de WWF.

Juma S. Mgoo, jefe del Servicio Forestal de Tanzania, apuntó que la pérdida de bosques debido al comercio ilegal de madera continúa aumentando a tasas alarmantes e incidió en que hay que hacer algo para empezar a salvar nuestro rico patrimonio natural forestal.

«Los bosques siguen disminuyendo a un ritmo sin precedentes en nuestra región. Son necesarias nuevas estrategias para recuperar estas pérdidas, ya que -si seguimos al ritmo que vamos- no quedará nada para que lo disfruten nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos», añadió Mgoo.

A escala mundial, entre el 50 y 90 por ciento de la madera se extrae o se comercializa de manera ilegal, según Naciones Unidas (PNUMA), y se estima un coste de 27.000 a 90.000 millones de euros al año.

(SINC)

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