Las lombrices se utilizan en la producción de composta, pero ahora se ha encontrado que ciertas especies pueden utilizarse para extraer los metales pesados tóxicos presentes en los desechos domésticos y de los mercados, de acuerdo a una publicación en el International Journal of Environment and Waste Management.

Swati Pattnaik y M. Vikram Reddy del Department of Ecology and Environmental Sciences, en la Pondicherry University, en Puducherry, India, explicaron cómo tres especies de lombriz: Eudrilus eugeniae, Eisenia fetida y perionyx, tienen la capacidad de extraer plomo, cadmio, cobre, plomo, manganesos y zinc de los desechos orgánicos, antes de su posterior tratamiento para convertirse en composta.

Ante el rápido incremento de la población urbana, el problema de cómo manejar los desechos orgánicos se ha agravado, por lo que es importante encontrar alternativas para remediar el almacenaje en los rellenos sanitarios, particularmente la materia orgánica de casas particulares y mercados que llega hasta ellos. De acuerdo con el equipo de investigación, es un hecho desafortunado que muchos de estos desechos son tirados a las afueras de pueblos y ciudades, lo cual provoca una grave contaminación, riesgos de enfermedades y daño ecológico. Asimismo, representa una considerable fuente, desaprovechada, de materia orgánica que puede transformarse en abono para ayudar al crecimiento de los cultivos.

El proceso por el que las lombrices procesan los deshechos orgánicos, llamado lombricomposta, consiste en alimentar a las lombrices con basura orgánica y aprovechar los deshechos de éstas como fertilizante, y ahora, gracias a estas especies de lombriz, sin el riesgo de la acumulación de metales pesados en los cultivos que a la larga son tóxicos para los consumidores. El equipo dice que casi tres cuartos de los metales pesados pueden ser removidos de los deshechos por las lombrices, en este sentido, Eudrilus eugeniae fue la más efectiva en procesar los desechos y producir la composta más rica en nutrientes, asimismo, el equipo comprobó que los niveles de metales pesados eran considerablemente bajo.

El aparato digestivo de las lombrices aparentemente tiene la capacidad de separar los iones de metales pesados de las sustancias  húmedas de los desechos orgánicos durante el proceso de putrefacción. En la separación de iones intervienen diversas enzimas, las cuales permiten que la lombriz asimile los iones en sus tejidos en vez de liberarse nuevamente en la composta o en los deshechos de la lombriz. Posteriormente, se separan las lombrices que mueren para que su descomposición no vuelva a contaminar la composta.

Este proceso de bioremediación nos dice mucho de cómo la naturaleza ofrece posibilidades ecológicas de repararse, con mecanismos accesibles para toda la población.

 

Referencias:

 

Inderscience Publishers (2012). “Bioremediation of toxic metals using worms: Earthworms soak up heavy metal”. ScienceDaily.

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