Los estudiantes ganadores de la XXVIII Olimpiada Nacional de Biología

Los estudiantes ganadores de la XXVIII Olimpiada Nacional de Biología


Sandra Isabel Jiménez Mateos *

Un total de quince estudiantes de nivel bachillerato (de Veracruz, Nuevo León, Estado de México, Michoacán, Jalisco, Yucatán y Guerrero) se hicieron acreedores a la medalla de oro de la XXVIII Olimpiada Nacional de Biología (ONB), que se realizó en Hermosillo, Sonora. Los triunfadores de esta edición se prepararán para ser seleccionados entre los ocho jóvenes que podrán representar a México en la 30ª, la cual tendrá lugar Szeged, Hungría, y en la XIII Olimpiada Iberoamericana de Biología, a realizarse en Cochabamba, Bolivia.

Los ganadores en esta ocasión son: Luis Hernández, Tania Cruz, Gustavo Morlet, de Veracruz; Sergio Díaz, Adrián Rodríguez y Leonardo González, de Nuevo León; Samuel Ruiz, Armando Domínguez y Erick Legorreta, del Estado de México; Luis Fernández y Gerardo Cendejas, de Michoacán; Cristian Coronado y Eduardo Jiménez, de Jalisco; María Uch, de Yucatán y José Hernández, de Guerrero.

Durante la ceremonia de clausura del certamen que organiza la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), Cristina Revilla Monsalve, coordinadora de la ONB, hizo un recuento de las actividades que formaron parte de este certamen en el que tras los exámenes teóricos se realizaron las pruebas prácticas, a las cuales pasaron 80 de los 177 jóvenes participantes.

Los exámenes prácticos, que tuvieron lugar en la Escuela de Biología de la Universidad de Sonora, consistieron en estimar la biomasa a través del método del cuadrante, así como calcular el área foliar y el índice de área floreal a partir de ilustraciones de hojas diferentes.

Los estudiantes también tuvieron que observar e identificar las estructuras de cinco cultivos puros de algas y la composición del fitoplancton de dos lagos. Otra de las pruebas estuvo enfocada en determinar las estructuras internas y externas de una larva, además de elaborar e interpretar una gráfica bivariante y comparativa para la identificación de las especies.

Asimismo, a los jóvenes participantes se les pidió teñir, montar y observar al microscopio muestras de corazón de rata y dibujar un esquema de las estructuras del corazón del pollo.

Al referirse a los jóvenes, provenientes de todas las entidades federativas del país —con excepción de Colima y Nayarit— la doctora Revilla Monsalve los invitó a plantearse grandes metas y a trabajar por sus sueños. Añadió que con este tipo de concursos queda claro que la mejor inversión que se puede hacer es preparar a los jóvenes.

En el presídium estuvieron presentes diversas autoridades del medio educativo de Hermosillo, y el delgado de Sonora de la ONB que recibió un reconocimiento por su labor para la realización de este certamen de ciencia.

 Estudiantes de bachillerato en la XXVIII Olimpiada Nacional de Biología, México 2018- Noemí Rodríguez González, AMC

El gusto por la ciencia

Al respecto de su experiencia durante estos días de competencia, el michoacano Gerardo Cendejas, quien obtuvo el mejor puntaje, dijo sentirse muy tranquilo al resolver los exámenes, “me preparé leyendo y estudiando mucho, y puedo decir que fue una experiencia bonita porque también pude platicar con otras personas de diferentes estados”.

María Uch, de 17 años, señaló que a pesar de que los exámenes le parecieron difíciles, en especial la disección de la larva de un insecto trató de disfrutarlos y no desanimarse. La joven proveniente de Yucatán destacó que su interés por la ciencia empezó desde pequeña al preguntarse por qué pasan las cosas, “crecí en Cozumel lugar rodeado de arrecifes de coral y quería comprender la vida, aunque sé que conocerla del todo es imposible, pero me conformó con saber un poco más, de ahí mi gusto por la biología”.

Mientras que Erick Legorreta, del Estado de México, quien ha decidido estudiar biomedicina, dijo que los exámenes le parecieron complicados, pero que también le hicieron recordar el porqué se interesó en la ciencia, “la ciencia es hermosa, de ahí mi motivación para estudiar, aunque también tuve cierta influencia de mis padres que son médicos y de un profesor que me motivó a seguir en este camino de aprendizaje”.

  • Investigadora académica del Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales (IIESES), Universidad Veracruzana

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