No hay evidencia científica de efectos nocivos a la salud humana y a la biodiversidad por alimentos transgénicos


No existe evidencia científica de que el consumo de alimentos transgénicos produzca efectos nocivos a la salud humana ni a la biodiversidad; por el contrario, se ha documentado que el uso de cultivos transgénicos reduce y en algunos casos elimina completamente el uso de insecticidas químicos, lo cual tiene un extraordinario valor para contender con problemáticas vinculadas al cáncer provocado por estas sustancias, afirmó el doctor Francisco Bolívar Zapata, coordinador de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Presidencia de la República.

El investigador miembro de El Colegio Nacional, quien se ha destacado en el área de la Biología Molecular y la Biotecnología, impartió una serie de conferencias en torno a los Organismos transgénicos, sus grandes beneficios y la ausencia de daño, el pasado 7 de julio en la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

El doctor Honoris Causa por la UAM e investigador emérito de la UNAM dijo que si bien “no habrá nunca unanimidad en su aceptación” debido a importantes intereses que están en juego, la evidencia científica acumulada y los documentos elaborados por expertos y academias de ciencias, “permiten alcanzar el consenso de que son seguros de utilizar y su uso es cada vez más frecuente en el planeta, sin que agencias sanitarias como la FDA en Estados Unidos, la COFEPRIS en México y la EFSA en Europa hayan retirado del mercado ningún producto transgénico de los que ya se consumen”.

Luego de repasar los avances científicos que se han alcanzado alrededor de los organismos genéticamente modificados, dijo que con la aplicación de la biotecnología, se busca hacer un uso responsable y sustentable de la biodiversidad, mediante el desarrollo de tecnología eficaz, limpia y competitiva, para facilitar la solución de problemas importantes en el medio ambiente, así como en sectores como los de la salud, el agropecuario  y el industrial.

Expuso que con el desarrollo de las técnicas de la ingeniería genética, la Biotecnología ha alcanzado una nueva dimensión y hoy es posible aislar genes específicos de un organismo y transferirlo a otro, lo que genera una nueva capacidad en el organismo receptor.

El objetivo de la construcción de estos organismos es el de ayudar a resolver problemas, con la certeza de que son seres vivos de bajo riesgo y por ello tienen un menor impacto en el medio ambiente, la biodiversidad y en la salud humana y animal.

Explicó que los transgénicos han sido utilizados comercialmente. En las farmacias, por ejemplo, se comercializan medicamentos de origen transgénico o recombinante como la insulina, interferones o anticoagulantes de la sangre, para contender con varias problemáticas de la salud; sin estos transgénicos no sería posible producir las cantidades requeridas por el mercado.

Por otro lado las plantas transgénicas se cultivan desde 1996 y 20 años después se siguen usando sin que hasta la fecha se hayan reportado efectos nocivos para la salud humana o para la biodiversidad; por el contrario, han permitido reducir el uso de pesticidas y por lo tanto en un menor impacto en el medio ambiente.

Al referirse específicamente al maíz y la soya transgénica señaló que éstos se consumen en muchos países y cada vez es mayor el número de hectáreas que se cultiva con plantas transgénicas.

Añadió que durante el año 2013 se sembraron con propósitos comerciales cultivos genéticamente modificados en 27 países por cerca de 18 millones de agricultores. En 2014, 96 por ciento del maíz que se cultivó fue transgénico y México importa 30 por ciento de maíz amarillo de Estados Unidos para forraje; pero que no se usa sólo con ese fin pues tiene usos importantes para el consumo humano al encontrarse en cereales, harinas y aceites.

Además se producen alimentos de origen pecuario como leche, huevo, carne de pollo, cerdo y res, provenientes de animales alimentados con maíz transgénico amarillo.

Para explicar la inocuidad y bajo riesgo de los organismos transgénicos y sus productos, el doctor Bolívar Zapata señaló que se ha conjuntado una gran cantidad de información –más de dos mil publicaciones– en revistas científicas  sobre la investigación de la seguridad, la inocuidad, los efectos y los beneficios de los cultivos transgénicos en la salud, la agricultura y el medio ambiente.

En general, agregó, concluyen que las plantas genéticamente modificadas, son equivalentes nutricionalmente a sus contrapartes convencionales y que pueden usarse de manera segura en alimento humano y para forraje.

En la transferencia horizontal de material genético es un fenómeno que ocurre diariamente en todas las especies, y los virus y las bacterias son los principales responsables de este fenómeno.

Este tipo de transferencia, explicó, permite que ADN de una especie pueda ser transferido a otra. “Cada vez se acumula más evidencia que indica que este tipo de fenómeno ha jugado un papel importante, conjuntamente con otros mecanismos, en la evolución de las especies y en la estructuración y reorganización de los genomas”.

Por otra parte, el fenómeno de la transferencia horizontal de material genético ocurre cotidianamente en las bacterias que reciben e incorporan material genético, gracias al llamado fenómeno de transformación.

En nuestro genoma y en el de todos los organismos vivos hay material genético repetido, probablemente de origen bacteriano o viral llamado “transposones” que representa al menos 30 por ciento del genoma humano. En el maíz los transposones constituyen 85 por ciento de su genoma.

Los transposones son secuencias de DNA que pueden traslocar su posición en el genoma, es decir, pueden brincar de un lugar a otro, inclusive entre cromosomas, por lo que han jugado y siguen jugando un papel importante en la reorganización y evolución del genoma.

En el maíz, por ejemplo, los granos de colores diferentes en una mazorca son resultado de este tipo de fenómeno que indica la gran plasticidad del genoma y que ocurre en un mismo individuo.

Las técnicas para construir los organismos transgénicos son procesos muy similares a los que ocurren cotidiana y permanentemente en la biota como parte de los procesos de reorganización de los genomas  de las células vivas, y es parte del proceso de la evolución, afirmó.

El doctor Bolívar Zapata dijo que la utilización del conocimiento científico  y de la tecnología se dé de forma responsable y respetuosa de la salud humana y animal y cuidando el medio ambiente, conforme a la aplicación de un marco jurídico adecuado y tras un análisis detallado de las ventajas y los riesgos que representa el uso o no, de una tecnología particular  para la solución de algún problema.

Al dar la bienvenida al doctor Bolívar Zapata, el doctor Salvador Vega y León, rector general de la UAM, destacó que el investigador ha dedicado su vida científica a la docencia y la investigación de la Biotecnología, una de las altas especializaciones de la ciencia contemporánea de mayor impacto en nuestra vida cotidiana, pues entre otras de sus aplicaciones, ha permitido configurar nuevos enfoques para enfrentar enfermedades, desarrollar tratamientos de salud y mejorar los sistemas alimentarios para la población mundial.

Resaltó también su pertenencia al grupo de investigadores que en 1977 lograra la producción de proteínas humanas en bacterias por técnicas de ingeniería genética y haber sido pionero en el proceso de aislamiento, caracterización y manipulación de genes en microorganismos.

El doctor Vega y León reconoció también la participación del doctor Bolívar Zapata en la Iniciativa de Ley para el Fomento de la Investigación Científica y Tecnológica y la creación de la comisión Intersecretarial de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados.

A este ciclo de conferencias acudieron estudiantes, académicos, funcionarios, así como los rectores de las unidades Azcapotzalco, Cuajimalpa, Iztapalapa y Xochimilco, doctores Romualdo López Zárate, Eduardo Peñalosa Castro, Octavio Nateras Domínguez y Patricia Alfaro Moctezuma, en ese orden.

(UAM)

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