Mosca de la fruta, Anastrepha Ludens

Mosca de la fruta, Anastrepha Ludens


Francisco Díaz Fleischer, investigador del Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada (Inbioteca) de la Universidad Veracruzana (UV), registró ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la patente de una trampa para atraer a la mosca mexicana de la fruta Anastrepha ludens, la cual ataca principalmente plantaciones de cítricos y mango en territorio nacional.
“La mosca Anastrepha ludens provoca grandes pérdidas directas en las frutas que parasita, pero también por las cuarentenas impuestas por autoridades fitosanitarias, ya que si en los cargamentos de este producto se rebasan ciertos límites de infestación, deben ser destruidos y se pierden en su totalidad”, compartió.
El investigador explicó que esta trampa tiene por objetivo reducir la presencia de esta mosca y consiste en un dispositivo conocido como estación cebo, la cual asemeja un bebedero de aves y administra insecticida durante un largo periodo, al usar el principio del barómetro de Torricelli.
“En el mercado existe una amplia disponibilidad de cebos para atraer a la mosca de la fruta, sin embargo no han dado buenos resultados debido a que el tiempo que dura su efecto es muy corto, o no son específicos y también atraen a otros insectos.”
Mencionó que fumigar las plantaciones para combatir a este insecto es muy costoso, pues en una semana los insecticidas pierden su potencia y deben aplicarse nuevamente, aunado a que tienen efectos negativos en el medio ambiente.
La idea de esta estación cebo forma parte de un proyecto de investigación desarrollado durante cuatro años con la finalidad de evaluar métodos de combate a la mosca de la fruta, en el cual Francisco Díaz colaboró con sus colegas Vijendra Dinesh Rao, Maurilio López Ortega y Diana Folger Pérez Staples, todos ellos del Inbioteca.
El investigador narró que al trabajar en este proyecto descubrió un cebo que consistía en costalitos rellenos de aserrín, los cuales eran sumergidos en una mezcla de insecticida y se colgaban en los cultivos; con base en ello decidió mejorar este método y fabricar un señuelo que tuviera una mayor duración.
“Fue entonces cuando decidí utilizar cebos que asemejaran bebederos de aves, los cuales comencé a fabricar con botellas de refresco verdes y amarillas, ya que la mosca se siente más atraída por recipientes esféricos de estos colores, porque se asemejan a los frutos que parasita”, comentó.
Díaz Fleischer explicó que este dispositivo contiene insecticida concentrado y su duración es de dos meses, lo cual lo vuelve muy práctico y eficiente para su uso ya que sólo se coloca y se deja que haga efecto; añadió que en las pruebas que han realizado con esta trampa en cultivos han controlado eficientemente la presencia de la mosca de la fruta, sin afectar significativamente a otros insectos.
Comentó que aunque por el momento este cebo está diseñado para plantaciones de mango y cítricos que son afectadas por Anastrepha ludens, se analizará si puede ser usado para atraer otras especies de mosca que parasitan cultivos de otras frutas como zapote y guayaba.
El investigador expresó que actualmente la patente se encuentra en la fase de desarrollo a gran escala, para lo cual requieren inversionistas, así como cumplir los requerimientos legales necesarios.

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