Katherine Johnson

Katherine Johnson


Justo hace un siglo, el 26 de agosto de 1918, nació en Virginia Occidental (EE UU) la matemática afroamericana Katherine Coleman G. Johnson. Entre los años 50 y 70 del siglo pasado trabajó para la NASA en el equipo de las computadoras humanas que ayudaron a sacar adelante el programa espacial estadounidense.

Las computadoras humanas, era un grupo de mujeres afroamericanas que realizaban a mano todos los cálculos matemáticos necesarios para obtener las trayectorias de despegue y de reentrada de las naves espaciales en los años 50 y 60 del siglo XX, cuando las computadoras aún no eran muy confiables. Eran unos cálculos terriblemente complejos, largos y tediosos, que realizaban una y otra vez para asegurarse de que eran correctos, pues un mínimo fallo podría significar la muerte de los astronautas.

Su historia, al igual que la de las otras computadoras humanas, se cuenta en el libro Figuras Ocultas, llevado también a la gran pantalla, y cuya autora considera a Katherin como “la más reconocida de todas las computistas de la NASA, tanto negras como blancas”.

Uno de los pasajes más famosos de su vida, es el correspondiente a John Glenn, el primer astronauta estadounidense que orbitó la Tierra, quien se negaba a ir al espacio hasta que Katherine Johnson confirmara que los cálculos de las computadoras (que trazaban las órbitas de aterrizaje y reentrada de las naves espaciales) eran correctos. Solo cuando Katherine dio el visto bueno, John Glenn hizo despegue.

Su mayor contribución al programa espacial –según ha reconocido ella misma– fue su trabajo en la misión Apolo 11, la primera que logró llevar a un ser humano a la Luna. En este proyecto calculó el momento preciso en el que la sonda debía abandonar la superficie lunar para que alcanzara justo a tiempo y se pudiera enganchar al módulo de servicio.

La propia NASA ha reconocido que Katherine Johnson ha sido la mejor matemática que han tenido nunca. Obsesionada con los números desde niña (contaba absolutamente todo lo que ocurría a su alrededor), entró a la universidad con solo 15 años, y a los 18 ya se había graduado summa cum laude en Matemáticas y Francés.

Se puso a trabajar como profesora, pero al casarse dejó el trabajo para cuidar de sus hijos.

En 1953 la NASA la seleccionó para trabajar en el Área de Controles de Naves Espaciales, en donde calculó a mano la trayectoria de vuelo del primer estadounidense que viajó al espacio, el astronauta Alan Shepard, en 1959.

Katherine también calculó a mano las trayectorias de los viajes espaciales del Proyecto Mercury (1961), los primeros viajes espaciales norteamericanos que los expertos consideran claves para que Estados Unidos se adelantara a Rusia en su viaje a la Luna.

En 1962 se empezaron a utilizar las computadoras para calcular las trayectorias orbitales, que fueron programadas por la propia Katherine Johnson y su equipo. Aún así era algo tan nuevo que nadie se fiaba de las máquinas, por el pasaje de John Glenn reclamando que validara los cálculos de su vuelo.

Como reconocimiento a sus trabajos, Katherine Johnson recibió en 2015 la Medalla Presidencial de la Libertad de manos del presidente Barack Obama.

Katherine Johnson y los viajes espaciales

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