Katherine Johnson

Katherine Johnson


Sandra Isabel Jiménez Mateos *

Katherine Coleman G. Johnson, fue una de las «computadoras humanas» que ayudó a que el programa espacial de Estados Unidos se pudiese realizar.

De origen afroamericano, nació el 26 de agosto de 1918, en White Sulphur Springs, una pequeña localidad del estado de Virgina Occidental, en Estados Unidos, con el nombre de Creola Katherine Coleman, como hija de Joshua McKinley Coleman (quien fue leñador, agricultor y finalmente personal de mantenimiento en el hotel The Greenbrier, de ese lugar) y de Joylette Roberta (Lowe) (quien fue maestra).

Sus padres consideraban primordial la educación de sus hijos por lo que enviaron a Katherine y a sus otros tres hermanos a la comunidad Institute, porque en el Condado de Greenvier, no había enseñanza escolarizada para los niños negros.

Después ingresó a la Universidad Estatal de Virginia Occidental,  también en Institute, por ser una universidad históricamente negra (HBCU)., donde se graduó como Se graduó summa cum laude en 1937, en matemáticas y francés, a los 18 años de edad.

En 1939, tras casarse con su primer marido James Goble, abandonó la docencia y se matriculó en un programa de posgrado en matemáticas. Abandonó un año después cuando se quedó embarazada y quiso dedicarse a su familia.

Las computadoras humanas, era un grupo de mujeres afroamericanas que realizaban a mano todos los cálculos matemáticos necesarios para obtener las trayectorias de despegue y de reentrada de las naves espaciales en los años 50 y 60 del siglo XX, cuando las computadoras aún no eran muy confiables. Eran unos cálculos terriblemente complejos, largos y tediosos, que realizaban una y otra vez para asegurarse de que eran correctos, pues un mínimo fallo podría significar la muerte de los astronautas.

Su historia, al igual que la de las otras computadoras humanas, se cuenta en el libro Figuras Ocultas, llevado también a la gran pantalla, y cuya autora considera a Katherin como “la más reconocida de todas las computistas de la NASA, tanto negras como blancas».

Su ingreso a la NASA

Katherine Johnson después de unos años decidió continuar su carrera como matemática de investigación. En 1952, en una reunión familiar, un pariente mencionó que la NACA (National Advisory Committee for Aeronautics), luego convertida en NASA, ofrecia empleos particularmente a mujeres afroamericanas para el Departamento de Guía y Navegación.

En 1953 fue admitida y asignada a la sección West Area Computers que era supervisada por la matemática Dorothy Vaughan, y luego reasignada al área de Guía y Control de la División de Investigación de Vuelo de Langley, que estaba formada por ingenieros varones blancos.

Su trabajo se desarrolló en un fuerte ambiente de segregación racial, al grado de que para cumplir las leyes que sobre este particular impuso el presidente Woodrow Wilson al principio del siglo XX, Johnson y otras mujeres afroamericanas del grupo de computación eran obligadas a trabajar, comer y usar servicios que estaban separados de los de sus colegas blancos. Su oficina estaba etiquetada como Colored Computers (computadoras negras).

Uno de los pasajes más famosos de su vida, es el correspondiente a John Glenn, el primer astronauta estadounidense que orbitó la Tierra, quien se negaba a ir al espacio hasta que Katherine Johnson confirmara que los cálculos de las computadoras (que trazaban las órbitas de aterrizaje y reentrada de las naves espaciales) eran correctos. Solo cuando Katherine dio el visto bueno, John Glenn hizo despegue.

Su mayor contribución al programa espacial –según ha reconocido ella misma– fue su trabajo en la misión Apolo 11, la primera que logró llevar a un ser humano a la Luna. En este proyecto calculó el momento preciso en el que la sonda debía abandonar la superficie lunar para que alcanzara justo a tiempo y se pudiera enganchar al módulo de servicio.

La propia NASA ha reconocido que Katherine Johnson ha sido la mejor matemática que han tenido nunca. Obsesionada con los números desde niña (contaba absolutamente todo lo que ocurría a su alrededor), entró a la universidad con solo 15 años, y a los 18 ya se había graduado summa cum laude en Matemáticas y Francés.

En 1953 la NASA la seleccionó para trabajar en el Área de Controles de Naves Espaciales, en donde calculó a mano la trayectoria de vuelo del primer estadounidense que viajó al espacio, el astronauta Alan Shepard, en 1959.

Katherine también calculó a mano las trayectorias de los viajes espaciales del Proyecto Mercury (1961), los primeros viajes espaciales norteamericanos que los expertos consideran claves para que Estados Unidos se adelantara a Rusia en su viaje a la Luna.

En 1962 se empezaron a utilizar las computadoras para calcular las trayectorias orbitales, que fueron programadas por la propia Katherine Johnson y su equipo. Aún así era algo tan nuevo que nadie se fiaba de las máquinas, por el pasaje de John Glenn reclamando que validara los cálculos de su vuelo.

Como reconocimiento a sus trabajos, Katherine Johnson recibió en 2015 la Medalla Presidencial de la Libertad de manos del presidente Barack Obama.

Katherine Johnson y los viajes espaciales
  • Investigadora académica del Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales (IIESES), Universidad Veracruzana

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